- Desde hace tres meses se declaró en rebeldía, rehusándose a recibir su pago
CORRESPONSAL/ BOACO
La profesora Alicia Soza González, con 18 años de labor en el magisterio, declarada con incapacidad parcial, tras ser diagnosticada con disfonía funcional crónica, actualmente se rehúsa a recibir su salario, ya que considera que no está recibiendo lo justo por parte del Ministerio de Educación y llama públicamente al Presidente de la República a tomar cartas en el asunto.
Desde abril del 2004, una comisión de invalidez del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss), la declaró con incapacidad parcial en grado del 66.25 por ciento, por lo que recibe un monto de 657.31 córdobas, más 783.71 córdobas del Ministerio de Educación, equivalente al 33.75 por ciento, recibiendo un salario mensual de mil 421 córdobas.
La afectada denunció que de su salario está perdiendo la suma de 947.81 córdobas mensuales, por lo que desde hace cuatro meses decidió dejar de recibir su pago, en protesta para que el MECD le pague un salario calculado en 2 mil 368.83 córdobas, incluyendo el salario básico, reconocimiento de título y antigüedad.
En este período la profesora, ha sido reubicada en la biblioteca de la Escuela Julia García Largaespada, donde por más de 13 años ha laborado en las aulas de clase, y está devengando el 33.75 por ciento del salario básico, que en la actualidad es de 2 mil 109.18 córdobas. “De tal manera que he venido perdiendo todos los reajustes salariales, perjudicándome en mis ingresos y en detrimento de mi posterior jubilación”, señaló la docente.
La maestra respalda su demanda en base al capítulo séptimo de la Ley y Reglamento de Carrera Docente, que dice, artículo 104: “El Ministerio de Educación garantizará el salario al docente en proceso de jubilación por el tiempo que dure el trámite”.
Artículo 106, “Las pensiones de los jubilados estarán sujetas a todos los reajustes, que por devaluaciones y otros motivos se apliquen al salario básico del maestro activo o de su respectivo nivel”.