CORRESPONSAL/ CARAZO
Dos galones de combustible por patrulla recibe cada día la Policía de Carazo, lo que limita a esta entidad a cumplir con una vigilancia más seguida en los barrios con mayor índice delictivo.
El departamento cuenta con más de 220,000 habitantes y tan solo con 236 policías para garantizar la seguridad ciudadana.
El comisionado Buenaventura Miranda Fitoria, segundo jefe de la Policía en Carazo, dijo que urge una respuesta positiva de parte de los alcaldes, en cuanto a combustible y agilizar los proyectos de policías municipales, para poder hacerle frente a la delincuencia. Miranda consideró que los ediles deben ser los primeros en dar apoyo para garantizar la seguridad a sus pobladores, ante los constantes cuestionamientos que hace la población contra la efectividad de los agentes del orden, de cara al incremento de delitos graves que han sacudido al departamento.
Dijo que sólo la comuna de San Marcos, Diriamba y a veces Santa Teresa apoyan con combustible, mientras las cinco alcaldías restantes no han querido ayudar. Indicó que se requiere de por lo menos 400 agentes para vigilar los 1,050 kilómetros cuadrados que tiene el departamento. No obstante, recordó que la Policía no descansa nunca. «Tenemos ocho Comités de Prevención del Delito, y uno departamental, pero además contamos con 180 vigilantes de calle», comentó, tras lamentar que mientras la entidad se preocupa por mantener el orden, las alcaldías se dan a la tarea de prolongar las fiestas patronales, poner plazas de toros y tarantines, fiestas populares, entre otros, que sólo le dejan ganancia a las alcaldías. «Acaba de terminar la fiesta de Jinotepe que duró varios fines de semana, eso dejó muchos heridos y detenidos», concluyó.
El alcalde Álvaro Portocarrero Silva se mostró preocupado por las últimas notas rojas que se han dado en Jinotepe. El edil dijo que está anuente a dar la mano a la Policía para detener la ola de violencia que agobia a la población. Dijo haber solicitado una reunión con las autoridades pero no ha logrado respuesta.
Por su parte Miranda dijo que la comuna no ha cumplido con el protocolo de la conformación de la policía municipal, el que se firmó hace más de un año. «Tenemos listo al personal, pero hace falta que la comuna diga que va a pagar a esa gente», refirió Miranda.
Prevención en conjunto
El jefe policial reflexionó sobre todo lo que trae inseguridad a la población y debe atenderse de forma conjunta. Entre esto citó: falta de alumbrado público en los barrios, desempleo, niños y jóvenes abandonados por sus padres a causa de la migración, el parque vehicular que se incrementó en Jinotepe de 2,000 a 9,200 vehículos.
«Esto provoca más accidentes porque la ciudad no cuenta con la señalización vial suficiente, y la Carretera Panamericana es la más transitada del país con vehículos pesados», refirió.
El comisionado indicó que además de los delitos en los barrios, calles y comercio, no pueden olvidarse de los 57 kilómetros de costa que posee Carazo, por donde se ha detectado trasiego de droga y otros.