FREDDY MORENO elabora la mayoría de artesanías que ofrece en Café Arte Tipiscayán. (FOTOS: LA PRENSA/J. MOLINA)

En la ruta de la joya del norte

El Diamante de Las Segovias, Estelí, es un pueblo fresco y placentero ubicado entre montañas que cobijan sitios turísticos donde rescatan la cultura nicaragüense para mostrarla a los turistas nacionales y extranjeros Pensar en viajar al norte de Nicaragua es pensar en café, rosquillas y los derivados del maíz. El departamento de Estelí ofrece estas […]

  • El Diamante de Las Segovias, Estelí, es un pueblo fresco y placentero ubicado entre montañas que cobijan sitios turísticos donde rescatan la cultura nicaragüense para mostrarla a los turistas nacionales y extranjeros

Pensar en viajar al norte de Nicaragua es pensar en café, rosquillas y los derivados del maíz. El departamento de Estelí ofrece estas tres cosas, además de la artesanía elaborada en las entrañas de la ciudad por manos de los mismos pobladores.

La primera parada que hacen los turistas que se dirigen de Managua a Estelí es en Sébaco. Ahí el irresistible olor a güirila se convierte en una tentación para el paladar, sobre todo si se acompaña con una cuajada recién hecha en la región.

Además de las güirilas, el elote asado o cocido, el arroz con leche y los atoles son la especialidad del sitio y a bajos precios que conquistan a muchos visitantes.

Una vez desayunados, la gira continúa por San Isidro y La Trinidad hasta llegar a la ruta que lleva a Estelí. En el camino, la fresca temperatura obliga a los visitantes friolentos a usar abrigos y hacer una que otra parada para observar la zona boscosa llena de pinos y de aves propias de la región.

En la entrada de la ciudad está el Mesón Turístico La Casita, un lugar perfecto para un postre, ya que se venden variedades de quesos, yogurt de diferentes sabores, verduras, plantas y artesanías.

Los estelianos conocen este sitio como un local autosostenible, ya que todo lo que se oferta es producido en el mismo lugar y en el mismo instante en que se ordena, razón por la cual la espera a veces se torna muy prolongada, lo que se puede aprovechar para la lectura de periódicos, libros o revistas.

Un rincón cultural

Entrando al centro de la ciudad, la gentileza de los estelianos es evidente al recibir a los turistas con sonrisas y recomendando sitios donde se puede disfrutar de un rico almuerzo nicaragüense en un lugar agradable y comprar artesanías.

Café Arte Tipiscayán, ubicado dentro de la ciudad, es un sitio apropiado para realizar estas tres cosas.

Al llegar, don Freddy Moreno, propietario del local, da la bienvenida personalmente a sus clientes, quienes desde la entrada tienen ante sus ojos una variedad de artesanía esteliana.

El aroma del gallo pinto, el yoltamal y el tibio con leche caracterizan este restaurante donde también se oferta quesillo, vigorón, tamales rellenos, atol de maíz, ponche helado y caliente, chocolate caliente, pozol con leche y la especialidad de la casa que es la montuca.

“La montuca es un plato único de la familia Moreno Tercero. Es un platillo heredado de mi familia, pero que ahora mi esposa, Nelly Tercero, y yo retomamos para ofrecer a los clientes”, afirma Moreno.

Este peculiar platillo tiene un parecido con el nacatamal, pero está hecho de maíz tierno y relleno ya sea de pollo o cerdo y mantequilla de tarro, además de otros ingredientes. Según Moreno es necesario probar esta delicia para diferenciarla de otros tipos de tamal.

La música típica que se escucha en el lugar es de acuerdo al horario del día, por ejemplo, durante la mañana la infaltable marimba y por la noche alguno que otro bolero. Aunque si el cliente tiene una sugerencia, siempre es bienvenida.

Artesanías

Las piezas artesanales que se exhiben y venden en Café Arte Tipiscayán son elaboradas por el mismo Moreno.

Él, en compañía de los jóvenes Arlen Centeno y Lesther David Lainez, trabajan en un pequeño taller cada pieza que Moreno tenga en mente.

“En este taller trabajamos con fibra de vidrio, moldes, resinas, secantes y todo lo necesario para diseñar una pieza, yo personalmente me encargo de orientar a los muchachos, quienes a la vez aprenden sobre este oficio artesanal”, comentó Moreno, quien es el autor de muchas de las decoraciones de la Catedral de Estelí a cargo de monseñor Abelardo Mata.

Reservas

Además de restaurantes, donde se disfruta y conoce más de la cultura nicaragüense, Estelí posee reservas naturales, unas ya conocidas como Miraflor y Tisey. Sin embargo, cuenta con otras en proceso para ser ofertadas, como Tomabú y Quiabú-Las Brisas. Ésta última, aunque no está abierta para todo público, conserva una riqueza en pinares que se combina con la fría temperatura.

Desde su cúspide se logra ver toda la ciudad, donde sobresale la Catedral y los techos del caserío esteliano. Esta reserva, sin duda alguna, en poco tiempo será un sitio muy concurrido por los turistas.

Para culminar la estadía en Estelí es recomendable comprar algunas rosquillas para comer en el camino de regreso a su hogar, aunque hay quienes prefieren repetir la rutina matutina con las güirilas de Sébaco.

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