Programas asociativos de fomento productivo

En la última década la implementación de Políticas de Fomento Productivo en algunos países latinoamericanos se ha expresado a través de la creación de una serie de instrumentos de fomento sectoriales, que definen el tipo de intervención y los beneficiarios potenciales. Asimismo, éstos han permitido ejecutar iniciativas de apoyo a unidades productivas destinadas a promover […]

En la última década la implementación de Políticas de Fomento Productivo en algunos países latinoamericanos se ha expresado a través de la creación de una serie de instrumentos de fomento sectoriales, que definen el tipo de intervención y los beneficiarios potenciales.

Asimismo, éstos han permitido ejecutar iniciativas de apoyo a unidades productivas destinadas a promover el desarrollo económico en forma sostenible.

Según estudios de la CEPAL, la experiencia chilena en materia Políticas de Fomento Productivo es una de las más exitosas de América Latina.

Primeramente, porque los instrumentos de fomento que se han aplicado han sido eficientemente monitoreados y evaluados; asimismo, porque algunos de los instrumentos desarrollados se encuentran entre los más novedosos puestos en marcha en la región; y para garantizar la eficiencia y transparencia, especialmente durante el proceso de masificación de las iniciativas de apoyo, el sector público ha realizado una reforma institucional innovadora que ha redefinido las responsabilidades y funciones de los actores públicos y privados que participan en las acciones de fomento productivo.

La Corporación de Fomento (Corfo), institución del Estado chileno encargada de impulsar la actividad productiva nacional, implementa instrumentos de fomentos de mejoramiento de la gestión, asociatividad, innovación, formación de capital, prospección y creación de nuevos negocios que contribuyan al desarrollo económico de su país.

En este sentido, la Corfo ejecuta el Programa Asociativo de Fomento su importancia radica en apoyar iniciativas privadas en grupos de empresas que deseen formular y fundamentar un proyecto de negocio asociativo y elaborar una estrategia de creación e instalación de capacidades de gestión y de desarrollo del negocio.

El programa se ejecuta en tres etapas: formulación, consiste en una serie de actividades necesarias para la formulación y presentación de un nuevo proyecto asociativo de fomento. Es decir, su objetivo radica en transformar las ideas originales de un negocio y convertirlas en un proyecto propiamente tal; ejecución, en esta etapa el proyecto de negocio asociativo se materializa en la creación de una nueva empresa, sus unidades de gestión y una estrategia de crecimiento definida; y desarrollo, ejecuta la estrategia de crecimiento diseñada para la nueva empresa asociativa y el cumplimiento de las metas establecidas.

Estos programas están dirigidos a pequeños y medianos empresarios de sectores agropecuarios, manufactureros, industriales, turismo, ganaderos, tecnológicos, entre otros. Donde el Estado a través de la Corfo aporta hasta el 50 por ciento del costo total de los proyectos (incluida asistencia técnica), mientras que el aporte empresarial corresponde al menos a un 50 por ciento del costo total y sólo puede ser enterado en dinero.

El seguimiento y evaluación del proyecto es constante, si se detecta que los empresarios incurrieron en falta o delito por mal manejo de los recursos son sancionados y éstos deben enterar a las arcas del Estado el monto total por el cual fueron beneficiados.

Según datos estadísticos de la institución desde el año 2000 a la fecha se han ejecutado 2,707 Proyectos Asociativos de Fomento y han beneficiado a 22,321 pequeños y medianos empresarios. De igual forma, en evaluaciones de impacto se ha demostrado que los beneficios que genera este programa son valiosísimos, ya que se traduce en mayores fuentes de empleo, mejoramiento de la competitividad empresarial y mayores niveles de exportación, lo cual genera un mejoramiento su la balanza comercial; ya que por cada dólar invertido el Estado recupera dos dólares a través sus exportaciones y por ende un incremento del Producto Interno Bruto.

Sin lugar a dudas, el Estado chileno está consciente de la importancia de mejorar la competitividad de sus empresarios e incrementar sus exportaciones. Otro aspecto importante es que cuenta con los recursos financieros. Sumado a esto, que la naturaleza es condescendiente, ya que nos son castigados fuertemente por fenómenos climáticos como los que afectan a Nicaragua cada año.

Este tipo de iniciativas deberían ser implementadas por el Estado Nicaragüense (adecuándolas a nuestra realidad), lo que permitiría a nuestras Pymes fortalecer su competitividad, elevar la calidad y optimizar su productividad, a través del mejoramiento de la gestión y la conformación de alianzas empresariales, actuando en forma coordinada con el ámbito público y privado.

En conclusión, es trascendental señalar que la creciente apertura de la economía nicaragüense (a través de la entrada en vigencia de los Tratados de Libre Comercio) hacia mercados cada vez más exigentes redobla la importancia de desarrollar este tipo de iniciativas, pues representa oportunidades y retos que requieren mejoramientos de la gestión y nuevas formas de relación entre las pequeñas y medianas empresas y de éstas con su entorno.

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