¿El amor lo supera todo?

[doap_box title=»Recomendaciones» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Para mantener el barco a flote. 1.- Tener presente lo que tienen en común y los une. 2.- Mantener buena comunicación, decirse las cosas que admiran y detestan uno del otro. 3.- Mantener cierta independencia y seguir relacionándose con los amigos de siempre. 4.- Si realmente hay interés en permanecer juntos […]

[doap_box title=»Recomendaciones» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Para mantener el barco a flote.

1.- Tener presente lo que tienen en común y los une.

2.- Mantener buena comunicación, decirse las cosas que admiran y detestan uno del otro.

3.- Mantener cierta independencia y seguir relacionándose con los amigos de siempre.

4.- Si realmente hay interés en permanecer juntos ambos deben ser respetuosos y adaptarse a la forma de ser y a los gustos del otro.

5.- Recordar que todas las relaciones de pareja pasan por crisis y enfrentan obstáculos que se superan siempre y cuando ambos se lo propongan.

[/doap_box]

El amor es un sentimiento bello, mágico y profundo que, como dice la Biblia, disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites y soporta sin límites. Pero la verdad es que no siempre el amor lo supera todo.

Aun con mucho amor de por medio, una relación de pareja puede terminar por diversidad de motivos que van de lo social a lo religioso o ideológico.

Claro que en asuntos del corazón no se puede generalizar porque para que una relación amorosa funcione o no, entran en juego una serie de principios, condiciones e intereses muy personales que varían de persona a persona de acuerdo a la educación y a los ideales particulares.

Así como hay muchos hombres y mujeres capaces de terminar con un amor antes de permitir que ese amor los atropelle (pues por mucho amor que haya, la dignidad, la autoestima y el amor propio hablan más alto) hay personas capaces de perdonar y aceptar todo en nombre del amor.

En realidad el hecho de superarlo todo o no, es una decisión personal que en muchos casos va a depender de la intensidad del sentimiento y de la fuerza del deseo de permanecer juntos.

Son muchos los motivos que pueden llevar a una pareja aparentemente estable a la ruptura, pero los más comunes suelen ser la infidelidad y el conocimiento del verdadero carácter del compañero o compañera.

Como me pasó a mí misma hace 35 años, cuando me dijo el que era mi novio: “En nombre del amor esto se termina”. Nos queríamos, nos amábamos, nos íbamos a casar pero se terminó por la incompatibilidad de caracteres.

Las diferencias de clase social o de educación no son motivo suficiente para que se termine una relación amorosa —por lo menos no deberían serlo porque esas son diferencias con las que se puede convivir si hay suficiente amor y paciencia— aunque para algunos puede representar una gran barrera y por exigencias sociales son capaces de abandonar relaciones que prometían ser exitosas y duraderas.

Si hay amor hay aceptación y en ese caso ni diferencias políticas, ni de color de piel, ni de raza, ni de ideología, ni mucho menos de religión, nada de eso puede interferir realmente.

Mientras hay respeto por las diferencias, el amor lo puede superar todo pero es una decisión muy personal hacerlo o no.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí