[/doap_box]
Desde la Habana
El trabuco de los Estados Unidos, que para la mayoría de especialistas es el favorito para ganar el III Mundial Universitario de Beisbol, derrotó 7-0 a Nicaragua en el juego de “muerte súbita”, aunque el marcador no reflejó la resistencia que ofreció el equipo pinolero, ayer en el Estadio Nelson Fernández, de San José de Las Lajas.
El zurdo Faran Dometz sorteó durante seis entradas a la caballería norteamericana y el bateo no lució manco frente a David Price, un lanzador siniestro que podría ser la primera escogencia del draft de las Grandes Ligas en el 2007. Sin embargo, nuevamente la defensa no sintonizó la misma frecuencia y la poca experiencia del equipo fue grave.
Además, cuando el pitcheo nica se descuidó, el receptor estadounidense de origen cubano, J. P. Arencibia, no perdió la oportunidad de disparar un jonrón y luego limpiar las bases con un doble, para terminar de frustar las aspiraciones del American College.
Nicaragua tuvo la oportunidad de pegar primero, cuando David Avendaño saludó a Price con un sencillo, pero luego fue atrapado en viraje, así que un boleto a Moisés Moreno no tuvo repercusión.
Estados Unidos sí aprovechó su primer chance y en el cierre del primero con hits de Jamile Weeks y Arencibia, más un wild-pitch de Dometz, abrieron el marcador.
En el segundo, Dometz sorprendió en viraje al corredor Preston Clark, pero el campo corto David Avendaño no asistió a tiempo para el tiro del inicialista Erick Alfaro y Clark terminó anotando por un toque de hit de Julio Borbón.
Los nicas siguieron presionando sin éxito y la defensa cerró las puertas, pero en el quinto, Arencibia se fue a la calle por el jardín izquierdo, sobre una recta de Dometz, quien se fue a las duchas después de seis entradas para siete hits, tres carreras, cuatro bases y un ponche.
Boanerges Espinoza entró en el séptimo y sacó los tres outs por la vía de los strikes, pero en el octavo, los bateadores siguieron las “jorobas” del chinandegano y con tres hitsllenaron las bases. Un boleto a Weeks amplió la ventaja a 4-0 y tres abanicar por segunda vez en el juego a Pedro Álvarez, Arencibia se destapó con su batazo que descongestionó las almohadillas, para el 7-0 final.