- Al hacer negocios, el CEO de América Móvil piensa y actúa automáticamente
Los ejecutivos de América Móvil (N° 6 en ranking de AméricaEconomía) están acostumbrados a que su jefe les llame desde algún lugar del mundo para comentar una propuesta o un plan de negocio. Y es que para el mexicano Daniel Hajj Aboumrad, CEO de la empresa, evaluar y tomar decisiones rápidamente es un imperativo. “De repente suena el teléfono y es Daniel, diciendo que está reunido con alguien, que se les acaba de ocurrir una idea y que quiere que la compañía la aproveche”, cuenta Carlos García-Moreno, director de Finanzas (CFO) de la empresa. “Se analiza la propuesta rápidamente y, si se concluye que es una buena oportunidad, se toma la decisión de arrancar la iniciativa prácticamente en el momento, 'en caliente', como se dice en México”.
Pero esta velocidad de decisión no es un instinto desbordado para Hajj, 40 años y licenciado en Administración de Empresas por la universidad Anáhuac de México. La agilidad de este CEO, según García-Moreno, tiene que ver con otros factores: pone mucha atención a los detalles, analiza a fondo las ideas, entiende los mercados de la empresa y jamás descuida el factor de costos. Además, exige a su equipo el mismo nivel de conocimiento. En ese sentido, García-Moreno no duda en afirmar que “Hajj es un CEO que imprime su sello en la organización”; ya que en América Móvil —una de las empresas del imperio corporativo del empresario mexicano Carlos Slim— la rapidez y la agilidad ya son credos.
Año clave
El atributo de velocidad no le viene mal a una compañía que compite en uno de los mercados más vertiginosos de la actualidad: la telefonía móvil. Y parece que América Móvil se adapta bien a este compás: el año pasado, la empresa se consolidó como el principal proveedor de telefonía móvil de Latinoamérica y uno de los cinco principales en el mundo, obteniendo ingresos por US$ 17,000 millones y ampliando su base de suscriptores a 93 millones de personas (el 62 por ciento de los cuales está fuera de México).
En particular, 2005 fue un año de expansión territorial para la empresa que dirige Hajj, que ya cuenta con presencia en 14 naciones del continente americano. El año pasado, América Móvil sentó bases —principalmente a través de adquisiciones— en Perú, Chile y Paraguay (naciones que se suman a una lista que ya incluye Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Colombia, Brasil, Argentina, Ecuador y Uruguay).
Otro dato de 2005 que se recordará con sorpresa y beneplácito: tasas de crecimiento explosivas en tres mercados —Brasil, Colombia y Argentina— que, no hace mucho, pasaron por severas crisis económicas.
Todo indica que en 2006 continuará la tendencia al crecimiento y la expansión. Para fines de marzo, la compañía anunció que su base de suscriptores celulares alcanzaba las 100.6 millones de personas; 48.9 millones de clientes en Norte y Centroamérica y 51.7 millones en Sudamérica.
Asimismo, a principios del año, América Móvil anunció dos importantes operaciones en el continente: la adquisición de Verizon Puerto Rico (US$ 939 millones) y la compra de la participación de Verizon (28.51 por ciento) en Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela, CANTV (Nº 130); operación en la que también participa Telmex (Nº 9) y está valuada en US$ 676.6 millones. Ambas transacciones, si todo ocurre de acuerdo con los planes de la empresa, se consolidarán oficialmente durante los próximos meses.
Sombra española
El estilo de liderazgo que postula Hajj no ha padecido dificultades de adaptación en los mercados fuera de México. Hasta el momento, ha viajado bien, porque los resultados lo han acompañado. Según García-Moreno, no hay mejor forma que ésta para promover una cultura corporativa. Tal como ocurre en la sede central de México, la rapidez de acción es la fórmula que prevalece en las operaciones continentales de la compañía.
Adicionalmente, América Móvil apuesta por la exportación de su modelo de ejecución, pero deja el conocimiento del mercado en manos del recurso humano local. “Las acciones internacionales se apoyan fundamentalmente en el personal del país al que llegamos, porque son quienes tienen la sensibilidad del territorio y sus necesidades”, dice el CFO de América Móvil.
De ahí que la presencia de mexicanos en las sedes del exterior se haya reducido al mínimo. “Se cuentan con los dedos de la mano”, añade García-Moreno.
El futuro de Hajj, en primera instancia, no anuncia grandes sorpresas. Como ocurre en México, la compañía posee un liderazgo en varios de los mercados latinoamericanos donde compite. Sin embargo, la compañía del imperio Slim tiene alguien que lo supera en algunos países, y no se dejará borrar fácilmente: la española Telefónica, compañía que ha anunciado fuertes inversiones en América Latina y que, por ejemplo, da la batalla a América Móvil en Brasil; nada que ver con lo que ocurre en México, donde proveedores como Iusacell y Unefon no logran frenar el paso de Telcel, subsidiaria y cuna mexicana de América Móvil.
Aunque la mexicana no pierde el foco en la estrategia y en la ejecución, que le ha brindado buenos resultados, los españoles no lo han hecho nada de mal tras la adquisición de los activos de BellSouth en la región hace algunos años América Móvil espera que su velocidad de análisis y decisión le lleve rápido a más adquisiciones de operadores latinoamericanos que representen una buena oportunidad. Sin embargo Hajj no debe olvidar lo que Jack Welch, el mítico CEO de General Electric, alguna vez escribió: “Latinoamérica algunas veces te da y otras te quita”.