Los Niños que participaron en el homenaje posan junto al monumento erigido en honor a las víctimas de Hiroshima y Nagasaki. (LA PRENSA/M. MATUTE)

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Este año se cumplen 61 años de la caída de la bomba sobre Hiroshima y Nagasaki ESPECIAL PARA LA PRENSA Las más de 400 mil víctimas del bombardeo a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en el año 1945 fueron recordadas la mañana del miércoles en el Parque La Paz de esta capital. El […]

  • Este año se cumplen 61 años de la caída de la bomba sobre Hiroshima y Nagasaki

ESPECIAL PARA LA PRENSA

Las más de 400 mil víctimas del bombardeo a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en el año 1945 fueron recordadas la mañana del miércoles en el Parque La Paz de esta capital.

El homenaje a las víctimas y a sus familiares fue realizado por once niños de escasos recursos económicos, quienes adornaron el parque con figuras de grillos hechos a base de palma de coco, que para ellos simbolizan la esperanza.

“En Japón, por ejemplo, un ave muy parecida a la garza simboliza la paz, por ello, cuando alguien está pasando por momentos difíciles la gente hace la mayor cantidad de aves para llevarlas a esa persona, es un gesto de buena voluntad”, señaló el artista plástico Mauricio Mejía.

El arte que en Japón se conoce como origami, consiste en doblar el papel de múltiples formas para obtener figuras de objetos o animales y así transmitir buenos deseos. En nuestro país ese arte empieza incipientemente a utilizarse y se le ha dado el nombre de “cocogami”, que consiste en el arte para doblar hojas de coco.

“Las artes visuales son cosas muy sencillas y muy elementales, no es nada sofisticado. Por ello decidimos invitar a niños pobres para que adornen el monumento de las víctimas con figuras simbólicas”, señaló Mejía.

La decisión de hacer la actividad en el Parque de La Paz se debió a que fue construido bajo la administración de la presidenta Violeta Barrios, con el objetivo de representar el fin de la guerra de la década de los 80, algo que en este contexto tiene un gran significado.

El 6 y el 9 de agosto de 1945 la humanidad conoció la expresión del Apocalipsis con el uso militar del átomo. Hiroshima y Nagasaki conocieron la destrucción del triple efecto del arma atómica: mecánico, calórico y radiactivo que dejó a miles de víctimas y que marcó el fin de la segunda Guerra Mundial.

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