- Profesores jinoteganos no han visto el fruto de su trabajo a pesar de haber efectuado sus labores
CORRESPONSAL/JINOTEGA
Durante dos meses, 419 maestros temporales del departamento de Jinotega, contratados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), para cubrir el “Plan de recuperación de matrícula”, no han visto la remuneración de su trabajo.
Ellos laboran bajo contrato y les perjudica que no les hayan pagado, porque hay quienes están ubicados en zonas muy recónditas y han tenido que dejar a sus hijos al cuido de otras personas y ya deben su manutención.
Los afligidos empleados señalan que el MECD los ha mantenido sin salarios, incumpliéndoles con la Constitución y el Código Laboral, que expresa que todo trabajador tiene derecho a su salario en tiempo y forma, por lo que ayer decidieron instalarse frente a la delegación departamental.
“Para que firmáramos contrato nos prometieron una plaza de maestros de planta siempre y cuando nos integráramos a la Normal a estudiar y yo estaba estudiando ingeniería, pero ahora ya ni una ni otra cosa, porque no he recibido mi salario”, dijo, Juan Pablo Bucardo.
De los 419 docentes, unos 100 maestros abandonaron sus aulas para demandar se les pague, pues manifestaron que se encuentran “hasta la coronilla de deudas”, y que muchos de ellos han cambiado de calles para evadir las pulperías donde obtienen los alimentos al crédito.
Yira Vanesa Prado es una de las maestras originaria de la ciudad de Jinotega. Dijo que fue contratada para impartir clases en la comarca de Yakalwas, la que se ubica a una hora de distancia de la comunidad Ayapal, municipio de San José de Bocay, resultándole costoso.
“Yo estoy haciendo este sacrificio por mis dos hijos y para darles de comer saco la comida fiada en una pulpería y me han dado plazo hasta el 20, pero son más de dos meses y no me han pagado, estoy durmiendo en el suelo, comida de zancudos y sólo comemos tortilla y frijoles y no es justo que nos estén engañando”, dijo Juan Pablo Bucardo, otro de los quejosos.
Los maestros manifestaron que están siendo objeto de engaños ya que el primero de junio firmaron un contrato por ocho meses por la suma de 2 mil 170 córdobas mensuales, pero les sorprende que un mes después los hicieron firmar otro y hasta un tercero, sin definírseles el salario.
También denunciaron estar siendo objetos de amenazas por el hecho de estar demandando el salario, ya que hay otros maestros que están trabajando en zonas más recónditas donde tienen que pagar hasta bote para trasladarse incurriendo en gastos y, aunque quieren seguir trabajando, se les hace muy difícil aguantar este suplicio.