- Gobernador del Estado petrolero de Zulia, Manuel Rosales, es apoyado por una gran coalición opositora
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Tras largos meses de debate, la oposición venezolana logró un acuerdo por consenso para presentar al socialdemócrata Manuel Rosales, gobernador del estado Zulia (oeste), como candidato único para enfrentar al presidente Hugo Chávez, que busca ser reelecto en diciembre.
Los principales precandidatos opositores se retiraron a favor de Rosales, anulando las elecciones primarias previstas para el domingo próximo. Mientras, Chávez también realizó ajustes colocando al frente de la Cancillería a Nicolás Maduro, un experimentado legislador procedente del ala dura del chavismo.
En su primer discurso como candidato único para enfrentar al Presidente en los comicios de diciembre, el gobernador opositor disparó contra los pilares del “chavismo”: la política social y la diplomacia de choque con Estados Unidos del gobierno venezolano.
“Hoy se despeja el camino, iniciamos la ruta de la esperanza, de la reconstrucción nacional”, dijo este miércoles al asumir como candidato único.
El gobernante de Zulia —limítrofe con Colombia, y productor de 800,000 barriles de petróleo diarios y principal estado agropecuario— aseguró que la columna vertebral en lo social será “iniciar la distribución cierta de nuestra riqueza petrolera” mediante un salario mínimo para cada desempleado.
El veterano político, de 52 años y 27 de carrera política, fue favorecido el martes por una decisión de la autoridad electoral que le permite competir sin abandonar su cargo, y prometió gobernar “sin abuso, sin crear confrontaciones entre todos los venezolanos”, señalando la actual polarización política.
Pobreza sigue, pese a chorro de petrodólares
Rosales criticó los resultados de los programas sociales de Chávez denominados “misiones” basados en la bonanza petrolera: “Igual que ayer, hoy tenemos un gobierno muy rico y un pueblo muy pobre”, dijo.
Al mismo tiempo recordó que el precio del petróleo subió en los últimos años “de 9 dólares a 60 dólares, y la pobreza y clase media empobrecida ronda el 70 y 72 por ciento” de los venezolanos.
Rosales, uno de los dos únicos gobernadores opositores a Chávez de los 24 estados del país, planteó una política exterior “para la paz, no una política ideológica para la guerra”, en otra alusión a la postura antiestadounidense de Chávez y a su armamentismo.
Las relaciones de Caracas “no deben depender de la ideología ni el sistema de gobierno de determinado país, sino fundamentarse en nuestros intereses”, y “no poner por delante el elemento ideológico, para traer complicaciones externas” a Venezuela, dijo.