1. Sea breve y vaya al grano. Exprese la pregunta y luego cálmese y aguarde la respuesta. Evite largos soliloquios y detalladas explicaciones.
2. Formule una pregunta “real” y no una declaración encubierta como una pregunta. Especialmente, si la “pregunta” contiene su respuesta aconsejada. Por ejemplo: “¿No cree que deberíamos preguntar al comité de administración para respaldar este cambio?”
3. No formule preguntas como un abogado que examina un testigo. Su tarea es proporcionar información que ayudará al equipo a alcanzar el resultado deseado, no demostrar que alguien estuvo equivocado. No formule preguntas tales como “Hans, ¿no es cierto que el diseño de investigación estuvo fallado desde el comienzo del estudio?”
Como obtener una participación efectiva
Cuando los empleados ofrezcan ideas, anímelos (“Diganos algo más”) y ofrézcales apoyo (“Gracias por su contribución”).
En ocasiones, su mejor estrategia es mantenerse callado. Si existe una buena interacción entre los miembros del equipo, no es necesario que usted abra la boca. Deje que la conversación continúe mientras avance hacia una acción positiva.
No formule su opinión hasta el final. Lo mejor es alentar a los miembros del equipo a que expresen sus puntos de vista antes de que usted comparta su pericia o sus datos.
Esté al tanto de su participación. El intermediario no debe aparecer como la parte dominante en una discusión. Si usted descubre que está dominando la discusión, retroceda y permita a otros que se involucren en la misma.