La mayoría de las organizaciones y los gerentes y empleados dentro de ellas valoran la integridad y no toleran una deshonestidad abierta. Pero cuando reglas no escritas como “Nunca discuta con el jefe” o “No reconozca que cometió errores” prevalecen, un sutil nivel de deshonestidad comienza a convertirse en la norma.
El enfoque basado en el momento gerencial de la verdad (MGV) cambia esa pauta, dicen los autores Bruce Bodaken y Robert Fritz en The Managerial Moment of Truth (Free Press, 2006), debido a que descubre las normas no dichas y presunciones que obstaculizan una honesta evaluación del problema y por que ocurrió.
“Si usted es un líder vigoroso, desea que las personas que lo rodean le digan la verdad sin tapujos”, señalan los autores. “Y usted también desea decirles a los empleados la dura verdad”. Los autores dicen que la franqueza se consigue sólo cuando las personas están comprometidas a descubrir la verdad de manera conjunta. “Los grupos que realmente dicen la verdad son aquellos que formulan preguntas y que buscan seriamente entender opiniones que son diferentes a las suyas”.