VLADIMIR GUERREROCompañero de equipo de Stanley Loáisiga en los Expos en 1994 en República Dominicana, cuando ambos comenzaban en el beisbol profesional. ()

¡Qué compañía de los nicas!

[doap_box title=»Varela y Soriano» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] En su último año con los Yanquis (1999) Omar Varela tuvo de compañero de equipo a Alfonso Soriano y Willy Mo Peña. Ofilio Castro le pegó jonrón el año pasado al big leaguer Wade Miller, y Kenly Chang jugó en el 2003 con el fenómeno venezolano Félix Hernández. Jimmy […]

[doap_box title=»Varela y Soriano» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

En su último año con los Yanquis (1999) Omar Varela tuvo de compañero de equipo a Alfonso Soriano y Willy Mo Peña.

Ofilio Castro le pegó jonrón el año pasado al big leaguer Wade Miller, y Kenly Chang jugó en el 2003 con el fenómeno venezolano Félix Hernández.

Jimmy González asegura que estableció una gran amistad con el ahora jardinero de los Yanquis, Bubba Crosby, mientras que Stanley Loáisiga siente nostalgia cada vez que pega jonrón Vladimir Guerrero, porque ellos eran el tercero y cuarto bate de los Expos en Dominicana.

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Estrellas que jugaron con pinoleros en las menores

Son tan pocos los nicas que avanzan en el beisbol profesional, que al paso de los años el único vínculo con las Grandes Ligas son viejos box scores de Clase A o Rookie League, que certifican que varias de las superestrellas de la actualidad fueron compañeros de equipo de los pinoleros cuando se desarrollaban en las Menores.

Jairo Pineda, el espigado tirador de poder de la Isla Zapatera, recuerda claramente que en 1998 y 1999 estuvo en un mismo staff con el venezolano Johan Santana, y Roy Oswalt, quienes uniendo su esfuerzo del 2005, ganaron 36 juegos y más satisfactorio aún, engrosaron su fortuna con 11 millones de dólares más.

“Santana, otros dos latinos y yo vivíamos juntos en una casa alquilada en 1999, cuando jugábamos en Michigan (el equipo Clase A de Houston). A Santana lo volví a ver cuando lancé en Venezuela en el 2002, pero no se me ocurrió pedirle su número de teléfono para seguir en contacto”, recuerda Pineda, quien tenía el material humano para llegar lejos, pero tardó en madurar como persona.

El dominicano Francisco Liriano, que es la sensación del momento en la Gran Carpa con Minnesota, fue compañero de equipo y de cuarto de Julio Raudez en los Gigantes del 2002 al 2003. Incluso en su primer año juntos, en Hagerstown (Clase A), tuvieron cifras similares: ambos finalizaron con balance de 3 victorias y 6 derrotas, con el nica lanzando para 3.26, por el 3.49 del zurdo caribeño.

“Recuerdo que era un tipo humilde, con todo y que era respetado porque recibió un bono de 900 mil dólares por su firma. Era un big leaguer fijo y fijate que en las Menores una vez que me tocó manejar la pistola de radar y Liriano hizo un lanzamiento de 101 millas. Era un fenómeno”, dice Raudez, quien es de los pocos que ha llegado a Triple A.

Sin embargo, ninguno de los anteriores fue tanto tiempo compañero de equipo de una futura estrella como el granadino Luz Portobanco, quien durante cuatro años creció en la organización de los Mets con José Reyes y Mike Jacobs, él ahora es el cuarto bate de los Marlins. Además, compartió tres campañas con el zurdo lanza-llamas Scott Kazmir y dos años con David Wright.

Gonzalo López fue compañero de staff en la sucursal de los Bravos, de varios big leaguers que se están abriendo paso como los tiradores Zach Miner, Kyle Davies, Chuck James y Macay McBride, junto al pimentoso segunda base Marcus Giles. Y el nica estaba igual o mejor valorado que ellos.

Danilo Sotelo estuvo dos años con los Dodgers (1996-1997) y el primer recuerdo es que hacía combinación de doble plays con Alex Cora. Lo que pocos saben es que allí también estaban Adrián Beltré, Paul LoDuca y Eric Gagne, entre otros.

Más reciente aún es el caso de William Juárez, quien en los últimos tres años se ha movido entre Doble A y Triple A con Arizona y los Dodgers, lo que le ha permitido jugar con varios debutantes en las Mayores que en los próximos años se convertirán en estrellas del juego, como Chad Bellinsgey, Joel Guzmán, Andre Ethier y Connor Jackson.

Y mientras los dominicanos y venezolanos siguen sumando estrellas en el firmamento del beisbol, si nuestro país continúa sin un plan para el deporte rey, olvidémonos de ser protagonistas en las Grandes Ligas.

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