CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Una comisión técnica intermunicipal concluyó que la pesca en las lagunas naturales del Golfo de Fonseca debe ser racionalizada.
El acuerdo alcanzado entre los alcaldes sandinistas Juana Téllez y Agresio Osejo, de Somotillo y Puerto Morazán, respectivamente, alivia la tensión en el gremio de pescadores, después que éstos entraron en una posición encontrada sobre el uso de este recurso.
Los pescadores tradicionales de Puerto Morazán aducen que no tienen fuente alguna de trabajo, a excepción de la captura de pescado y camarón. Los lancheros de Somotillo afirman que la naturaleza les castiga fuertemente y que alternaron su actividad agrícola con la pesca artesanal.
Y al encontrarse en las aguas nicaragüenses, ambos lugareños, mantuvieron roces que amenazaban la seguridad física de quienes penetraran a pescar en la laguna El Varillal y Los Horcones.
Aseguró que a partir de mañana se divulgarán los acuerdos a todos los afectados, con el fin que respeten la normativa de pesca elaborada para superar la crisis entre pescadores de ambos municipios colindantes.
Las cuotas de captura, arte de pescar y un control del recurso, sin sobreexplotarlo, fueron los puntos que reflejara una ordenanza intermunicipal, que analizó la problemática entre ambos municipios y que pone fin a un conflicto en la zona del estero real.
FUENTE DE TRABAJO
En invierno Puerto Morazán y Somotillo quieren dedicarse a pescar. “De esa actividad hemos vivido los morazaneños, no tenemos otra fuente y ellos (los de Somotillo) tienen otra alternativa tanto agrícola como ganadera, porque tienen tierra”, dijo Julio Llanes, representante de los pescadores ante las negociaciones.
Los pescadores de Somotillo tienen otra visión. Juan Pablo Muñoz, de la comunidad de Santa Paola, en Somotillo, planteó que a raíz del huracán Mitch les cambió su ritmo de vida.
“Tuvimos que usar el recurso natural que tiene nuestro municipio y cuando aumentó nuestra necesidad de comer, dispusimos capturar especies marinas como camarón y pescado”, indicó.