El ex Beatle Paul McCartney interpuso la demanda para divorciarse de Heather Mills McCartney en el inicio formal de una batalla legal que podría ser una de las separaciones más caras en Gran Bretaña, dijeron ayer algunos periódicos británicos.
El músico, de 64 años, responsabilizó del rompimiento a su esposa, de quien está separado, al afirmar que su conducta era inaceptable y conflictiva, indicaron los diarios The Sun y The Daily Mirror.
El vocero de la demandada, Phil Hall, dijo que Heather estaba triste por las informaciones, pero se abstuvo de confirmarlas, aunque anticipó una contrademanda.
“Heather va a presentar sus propias contrademandas sobre el tema tanto en este país como en Estados Unidos”, anunció Hall en un comunicado.
“Ella no siente la necesidad de repudiar las versiones de que pudiera ser testaruda o resuelta”, añadió en la declaración. “Está enormemente decepcionada de que asuntos de tal naturaleza deban ventilarse en público y considera inapropiado hablar de temas delicados cuando está involucrado un menor”, dijo. La pareja tiene una hija de 2 años, Beatrice.
SIN ACUERDO prenupcial
McCartney, quien no tiene un acuerdo prenupcial que proteja su fortuna calculada en 1,500 millones de dólares, contrató a la abogada Fiona Shackleton, que representó al príncipe Carlos en su divorcio de la princesa Diana.
Las versiones del divorcio tomaron fuerza tras la reciente publicación de fotografías semieróticas de Heather.
El músico y la modelo se conocieron en un encuentro de caridad en 1999 y contrajeron matrimonio en junio del 2002.