El Pentágono ha decidido ampliar hasta en cuatro meses adicionales la estancia en Irak de la mayoría de los 3,900 soldados de una brigada de combate que habían cumplido su turno y que debían regresar ya a EE.UU.
Fuentes del Departamento de Defensa dijeron hoy que esta decisión, que fue adoptada por el secretario Donald Rumsfeld, afecta a los efectivos de la Brigada de Combate 172 de Fort Wainwright, en Alaska, que están desplegados en el norte de Irak.
No está claro, según las fuentes, si estos soldados formarán parte de los alrededor de 5,000 militares estadounidenses que serán movilizados a Bagdad desde otras partes del país, para tratar de controlar la ola de violencia que azota a la capital iraquí.
La redistribución de las tropas de EE.UU. y el refuerzo de su presencia en Bagdad es una de las medidas acordadas este martes por el presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, para hacer frente a los continuos episodios de violencia sectaria que se producen en la ciudad.
Prolongan misiones
El hecho de que se prolonguen las misiones de algunos soldados pone de manifiesto, sin embargo, que es bastante improbable que EE.UU. decida, a corto plazo, reducir su presencia militar en Irak, cifrada en cerca de 130,000 soldados.
No es la primera vez que Rumsfeld anuncia la extensión de los turnos de permanencia en Irak.
También lo hizo el pasado otoño como medida para atajar el recrudecimiento de la violencia registrado en vísperas de las elecciones iraquíes.