- FMI sostiene que asignaciones constitucionales presupuestarias “impiden focalizar mejor” el gasto social
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) insistió en que las asignaciones constitucionales presupuestarias de Nicaragua “impiden focalizar mejor” el gasto social, según una carta enviada por un alto funcionario del Fondo a la directora general del organismo no gubernamental Intermón Oxfam, Ariane Arpa.
La misiva del FMI está firmada por Vikram Haksar, jefe de misión para Nicaragua, del Departamento del Hemisferio Occidental, según copia distribuida por representantes de Oxfam en Managua.
Responde a los más de 19 mil mensajes, principalmente electrónicos, que el FMI ha recibido en el marco de una campaña impulsada por la Coordinadora Civil de Nicaragua e Intermón Oxfam, para que flexibilice las condiciones que el país debe cumplir para mantenerse dentro del programa económico.
Según Georgina Muñoz, enlace nacional de la Coordinadora Civil, las condiciones del FMI impiden a Nicaragua asignar mayores recursos, principalmente a través del presupuesto, para combatir la pobreza y alcanzar los Objetivos del Milenio que pretenden mejorar las condiciones de vida de los más pobres.
Los mensajes, según añadió entretanto Humberto Meza, oficial de Incidencia y Política de Oxfam, han llegado a las autoridades del FMI en Washington, Estados Unidos, a través de 19,771 firmas enviadas en formato electrónico y postales.
“Nuestra meta hasta septiembre es de 20,000 firmas, lo que hace indicar que la vamos a superar”, indicó.
FMI RESPONDE
Pero en la carta de respuesta el FMI aseguró que “en Nicaragua persisten importantes rigideces presupuestarias que impiden focalizar mejor el gasto”.
“Alrededor del 20 por ciento de los ingresos presupuestarios del país están predestinados a las universidades, la Corte Suprema de Justicia, y las transferencias a los municipios”, recordó.
Según el Fondo “las transferencias predestinadas a fines específicos no benefician, en general, a la población más pobre de Nicaragua y hacen dudar seriamente de la eficacia con que se gastan los escasos recursos públicos”.
Por lo tanto, recomienda que “sería esencial reducir la afectación de los fondos a fines específicos para flexibilizar más el presupuesto”. Esto permitiría transferir más recursos a los sectores sociales prioritarios, trasladar recursos a otros sectores según los resultados, y proteger el gasto en los sectores sociales en caso de sucesos imprevistos.
EL GASTO EN POBREZA
Para las autoridades del FMI el gasto para reducir la pobreza en el país aumentó del 10.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2002, a un porcentaje estimado en el 13.5 por ciento del PIB en el 2005, es decir un incremento superior a 265 millones de dólares durante ese período.
En conclusión, el FMI rechaza los cuestionamientos que ha recibido a través de los miles de mensajes, así como en una carta que le envió Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam.
ONG insisten
No obstante, Intermón Oxfam y la Coordinadora Civil reiteraron sus críticas al FMI en una carta que le enviaron esta semana.
“Seguimos considerando que el gasto público destinado a la lucha contra la pobreza en Nicaragua es marcadamente insuficiente para lograr el cumplimiento de los Objetivos del Milenio”, sostienen ambas organizaciones.
Adolfo Acevedo, coordinador de la Comisión Económica de la Coordinadora Civil, sostuvo que el gasto en pobreza subió, según su cifra, al 12.7 del PIB en el 2005, debido al incremento de las transferencias municipales y al aumento de los salarios de los docentes y los trabajadores de la Salud, que dijo “todavía evidencian un considerable rezago”.