- Chocan los entrenamientos de la Profesional y el viaje a Cuba
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Los miembros de la Selección Nacional de beisbol aterrizaron ayer en el país, pero quizá varios de ellos no alzarán vuelo con el equipo que viajará al Torneo Preolímpico de Cuba, a finales de agosto, lo que produciría una crisis más aguda a la sufrida en los recientes Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena de Indias.
Los peloteros de la Selección volvieron con las manos vacías, literalmente. En el aeropuerto preguntaban por un pago pendiente de dos mil quinientos córdobas, pero nadie les dio respuesta.
“Nos dieron una cantidad y nos dijeron que al regresar nos darían el resto y aquí no hay nadie que responda por eso”, dijo uno de los jugadores, que para evitar problemas pidió no ser identificado.
Se ha convertido en una tradición que los peloteros viajen con viáticos limitados, que no reciban las condiciones que merecen atletas de primer orden del deporte más importante de un país y que para colmo se les exija por todos, comenzando por los fanáticos, que ganen una medalla por la cual nadie ha invertido.
“Viajar con la Selección no es una ganga”, dijo un pelotero, el mismo que también lanzó una campanada de alerta: “Viene la Liga Profesional y los equipos nos van a pedir que entrenemos con ellos porque para eso nos pagan. En cambio, en la Selección ganamos la cuarta parte de lo que nos dan en la liga”.
La tercera edición de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional inicia el viernes 13 de octubre, pero los equipos comienzan a entrenar desde la primera semana de septiembre, justo cuando la Selección estará compitiendo en Cuba.
De modo que para evitar ausencias inesperadas se debe negociar con tiempo el préstamos de los jugadores con los equipos de la Liga Profesional.