Viejas, pero efectivas. Las turbinas de la Planta Centroamérica aún funcionan con eficiencia, pese a que tienen 40 años de estar operando. (LA PRENSA/ M. GARCÍA.)

LAS AMENAZAS DE APANÁS: SEQUÍA, SOBREEXPLOTACIÓN Y POLITIQUERÍA

La hidroeléctrica Hidrogesa se convirtió en una negra protagonista de la última cadena de apagones. Su virtual salida del sistema de abastecimiento energético provocó un colapso en el sector que se plasmó en racionamientos de hasta ocho horas. Las últimas lluvias calmaron un poco las cosas, pero no solucionaron la crisis [doap_box title=»El desangre de […]

  • La hidroeléctrica Hidrogesa se convirtió en una negra protagonista de la última cadena de apagones. Su virtual salida del sistema de abastecimiento energético provocó un colapso en el sector que se plasmó en racionamientos de hasta ocho horas. Las últimas lluvias calmaron un poco las cosas, pero no solucionaron la crisis
[doap_box title=»El desangre de las utilidades» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Hidrogesa forma parte de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel). Es la generadora más rentable de las que aún conservó el Estado luego de que se privatizara esta rama del sector eléctrico a principios de la década pasada.

Desde el 2000 a la fecha, Hidrogesa ha sido beneficiada con un contrato de compra venta de energía a la distribuidora eléctrica Unión Fenosa que le permitía vender los megavatios hora al precio de referencia que establece el denominado mercado spot del país.

El precio de referencia es impuesto en base al precio más alto en el mercado spot. Debido a que la matriz energética del país depende en casi un 80 por ciento del búnker fuel oil para generar, el precio de referencia siempre es mayor que el precio real de generación que debería tener Hidrogesa. Es decir, una hidroeléctrica que vende energía a un precio como si generara en base a búnker.

Aunque el contrato establece que a medida que pasen los años, el porcentaje de energía que Hidrogesa a precio de referencia se va reduciendo (Actualmente es el 40 por ciento), es claro que este amarre legal le permitió obtener grandes ganancias a esta generadora y, por ende, al Gobierno.

Los diputados de la Asamblea Nacional siempre exigían saber cuánto era el grado de ganancias que generaba Hidrogesa al año y para dónde era invertido este dinero y, el Gobierno de Enrique Bolaños siempre fue bastante hermético con este asunto.

Esto ocasionó que para el 2004, los diputados de la Asamblea Nacional establecieran una ley para transferir utilidades de la generadora a Unión Fenosa para oxigenarla financieramente y así permitirle enfrentar los reclamos por falta de pago que hacían el resto de generadoras del país. La escala alcista en los precios de los hidrocarburos empezaba su macabro ascenso, dando sus primeros golpes al frágil sector eléctrico nicaragüense.

Dos años y medio después, Hidrogesa ha transferido a Fenosa 32 millones de dólares producto de sus operaciones. Una decisión de los diputados que ha paralizado el desarrollo de las inversiones en la generadora, asegura Frank Kelly, presidente de Enel.

“Yo mismo me gustaría saber cómo han aplicado este dinero que se ha dado a Unión Fenosa para subsidiar a los consumidores. Fue un error de los diputados, porque ellos tomaron como utilidad neta lo que habíamos facturado, la facturación bruta”, mencionó el funcionario.

Justo Sandino Cooper, Gerente General de Hidrogesa, asegura que esta medida de los parlamentarios dejó en una iliquidez total a la generadora.

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    Cuando el Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC) emitió un comunicado el pasado 19 de junio informando a Hidrogesa que redujera su capacidad de generación eléctrica en más del 80 por ciento, el ingeniero Bayardo Rizo, Jefe de Producción de esta generadora hidroeléctrica, estuvo claro de lo que se venía encima: “Vamos a estar peor de lo que nunca hemos estado (en los últimos años)”, pensó.

    Su percepción fue acertada. Durante la última ola de apagones, el déficit energético alcanzó los 120 megavatios. Un récord en la crisis energética de este año. Los apagones fueron de hasta ocho horas, aunque hubo reportes de afectaciones que superaron las diez horas.

    Las razones técnicas del CNDC fueron simples. Los cálculos meteorológicos relacionados a la entrada de la temporada lluviosa fueron desacertados y las zonas en las que se encuentran los afluentes de agua que alimentan las turbinas de las dos plantas que conforman Hidrogesa (Santa Bárbara y Centroamérica) no habían sido todavía abastecidas lo suficiente por el cielo.

    La falta de lluvias llevó a que el caudal del Lago artificial de Apanás se redujera considerablemente. Productores y campesinos de la zona relatan que nunca habían visto la orilla de Apanás tan lejos.

    Apanás, junto al lago Asturias y el Río Viejo, son los principales afluentes hídricos que alimentan a Hidrogesa, la principal hidroeléctrica del país, construida hace 42 años y que hoy representa el 23 por ciento de la capacidad de generación eléctrica instalada en el país.

    SIN INVERSIÓN

    Eugenio López López, alcalde sandinista de Jinotega, departamento donde se encuentra ubicada Hidrogesa, comenta que el problema de la hidroeléctrica no tiene que verse solamente desde el punto de vista energético, ya que a su juicio esta crisis tiene sus verdaderas raíces en aspectos políticos y sociales.

    “Hay que ser claros. Durante los 41 años en que esa empresa ha operado, ningún gobierno, incluso el de mi partido, ha realizado ninguna inversión en esa planta y peor aún, la gente de Jinotega, en 41 años, no ha visto un solo centavo de las utilidades que ha generado esta empresa por todo este tiempo invertido en proyectos para su beneficio”, sentencia desde el sillón de su oficina, mientras un retrato serio de Sandino, que cuelga en su pared trasera, pareciera observar interesado la conversación.

    López saca cuentas simples de lo que se pudiera hacer con los fondos de Hidrogesa. Según él, las utilidades de Hidrogesa alcanzan los 18 millones de dólares anuales. Suficiente dinero para rehabilitar los tramos Guayacán-Jinotega y Matagalpa-Jinotega, dos de las principales demandas de los jinoteganos.

    “Es la misma historia de siempre. Los jinoteganos somos una de las regiones más productivas del país, hasta energía eléctrica barata y limpia aportamos a Nicaragua, y nada de lo que hacemos es para nosotros. Siempre se lo llevan quién sabe adonde y los jinoteganos, bien gracias”, señala el alcalde.

    La falta de inversión en la hidroeléctrica se traduce en dos aspectos, de acuerdo al funcionario municipal: falta de reinversión en los equipos de la planta para su mejoramiento o sustitución por obsolescencia; y la falta de un dragado en Apanás que le permita acumular más agua para alimentar a la generadora.

    MAL USO, MALA ADMINISTRACIÓN

    “Hidrogesa sólo ha servido para que los gobiernos de turno le saquen reales, para ordeñarla. ¿Cómo se llama cuando sobreexplotás una empresa y la llevás casi a la quiebra? Pues mala administración. No sé si está en la quiebra, pero si no podés captar bien agua de lago, pues bien puede ser una quiebra técnica. El problema no es sólo energético. Allí lo que ha pasado es un mal uso del lago, la falta del control del riego… el que no se haya dragado», señaló.

    A esto se le suma un problema social en el cual tanto el alcalde sandinista Eugenio López como las autoridades de Hidrogesa coinciden en calificar como una afectación para el embalse: la utilización descontrolada de las aguas del lago por los productores de la zona para el riego de sus cultivos en tierras por las cuales supuestamente no han pagado un centavo para comprarlas o arrendarlas, ni al Estado ni al municipio.

    No existe un registro exacto de la cantidad de productores que utilizan agua para el riego de sembradíos, pero la Alcaldía de Jinotega estima unos 800. Dedicados principalmente al cultivo de agua, hortalizas y ganadería. En el caso de Sébaco, en Matagalpa, los productores utilizan el agua de Apanás para el riego de arrozales. Esta práctica es sólo por el verano, hasta que aparecen las lluvias.

    Los señalamientos del alcalde de Jinotega son compartidos a medias por Bayardo Rizo, Jefe de Producción de Hidrogesa. Comparte con el alcalde la gravedad del problema de la falta de control para el uso de las aguas de Apanás para el riego productivo, pero descarta que la sedimentación acumulada durante más de 40 años sea un problema que merme la acumulación de agua necesaria para la generación eléctrica.

    Rizo estimó que durante la época de verano, en la Planta Santa Bárbara, que es alimentada por los ríos Viejos y La Trinidad, que fluyen hacia Apanás, un 40 por ciento del agua necesaria para la generación energética es absorbida por los productores, principalmente de arroz.

    “Es muy difícil contabilizar cuánta agua se extrae de Apanás para el riego, pero sí te puedo decir que estos productores prácticamente inundan sus campos con el agua del lago”, comentó.

    Desde la construcción del embalse para la creación de Apanás, se delimitó que el Estado sería dueño de 957 metros de tierras tomando como punto de inicio la costa del lago.

    Rizo reconoció que muchos productores, sin precisar cuántos debido a que no tienen ningún estudio al respecto, utilizan terrenos aledaños para sembrar sus cultivos sin pagar ningún tipo de arriendo, ni al gobierno central ni al municipal.

    El funcionario opinó que se debería establecer una Ley que regule lo que denominó el “uso indiscriminado del agua del lago, porque tampoco se puede simplemente impedir por medios coercitivos que los productores dejen de usar el agua para el riego de sus cultivos.

    ”A LOS GRANDES NO LES DICEN NADA”

    José Ángel Meza es un pequeño productor de hortalizas, principalmente remolacha. Tiene dos manzanas de tierras, 53 años y dice que sólo llegó a quinto grado de educación primaria. Toda su vida ha vivido y sembrado a las orillas del Apanás.

    “Aquí una vez nos vinieron a decir que ya no nos iban a dejar sacar agua del lago, la gente de la planta. Fue hace como dos años. Después no nos han vuelto a decir nada. Pero lo malo es que aquí a los productores grandes no les dicen nada”, cuenta, mientras preparaba la tierra para su próxima siembra de remolacha. Dice que en septiembre ya estarán listas.

    La tierra está húmeda debido a una brisa ligera. “Cuando es tiempo de calor, sólo podemos regar con agua de lago. No nos queda otra. ¿Con qué agua voy a regar si no hay lluvia?”, agrega.

    Dice que nadie se ha acercado a hablar con él ni de reforestación y mucho menos de utilidades (de Hidrogesa), palabra que sólo entiende cuando se le dice que significan ganancias.

    ”SEDIMENTACIÓN NO ES PROBLEMA”

    En lo que sí difieren de las autoridades municipales de Jinotega es sobre el problema de sedimentación, el cual reconocen, pero desestiman, aduciendo que su impacto no es tan grave a como se señala.

    Los datos oficiales establecen que la capacidad del embalse es de 435 millones de metros cúbicos, lo que, según los funcionarios de Hidrogesa, no merma la cantidad de agua necesaria para la generación eléctrica.

    “La sedimentación no es un problema, la sedimentación micro se diluye en el agua y puede pasar por la turbina sin problema”, dijo al respecto Rizo.

    Entonces, minimizando las afectaciones por el riego sin control y descartando los efectos de la sedimentación acumulada, para Rizo el único problema que enfrenta Hidrogesa es la falta de lluvias.

    APANÁS SE EMPEQUEÑECE

    El hecho es que el lago se ha secado un poco más de cinco kilómetros de lo que era su extensión inicial al finalizar su creación en 1964.

    “El lago está más pequeño que antes, pero eso es porque los de la planta no lo cuidan. Antes llegaba (el lago) más largo y se sacaban más pescados”, dice el agricultor Meza.

    Martín Antonio Palacios Wells es lo que Meza llamaría un productor grande. Forma parte del gremio de productores que utilizan el agua de Apanás para sus actividades agrícolas y ganadores. No lo niega, pero rechaza que el riego sea la causa por la cual el lago ha decrecido. Él señala a la sedimentación acumulada.

    “Es cierto que se usa agua de lago para riego y para que el ganado beba, pero no creo que sea tanto. Eso es sólo un poquito. El problema que hay allí es que ahora el lago no es tan profundo como antes porque nunca lo han dragado, y la sedimentación ha crecido y eso significa que se almacena menos agua durante el verano”, asegura.

    Palacios Wells señala que las áreas de riego de los productores aledaños al lago son muy pequeñas para afectar el caudal del lago. Que el promedio de manzanas de tierra que tienen oscila entre tres a ocho, aunque reconoce que algunos productores pueden tener hasta 20 manzanas, pero supuestamente no son muchos.

    Sobre el asunto de las tierras que utilizan sin pagar un arrendamiento o adquirirlas formalmente, Palacios Wells es bastante enfático: Las tierras en donde se creó Apanás pertenecen a las familias de los productores que por generaciones han vivido en esa zona.

    “Lo que hicieron fue indemnizar las mejoras que hicieron en estas tierras. La luz es un beneficio para todos, pero nosotros tenemos derechos a utilizar el lago en nuestro trabajo”, afirmó.

    Reconoce que hay productores que se instalaron en las costas del lago de un día para otro, pero dijo desconocer la situación legal de éstos. No obstante, insiste que éstos utilizan estas tierras por un par de meses o más, en dependencia del tipo de cultivo y que no son muchas manzanas las que ocupan.

    CHOQUES CON ALCALDÍAS

    En julio del año pasado se aprobó otra Ley en la Asamblea Nacional referida al manejo de las utilidades de la hidroeléctrica. En ésta se establecía que un dos por ciento de las utilidades de la generadora serían entregados a la Alcaldía de Jinotega, otro dos por ciento a la Alcaldía de Ciudad Darío y un uno por ciento para proyectos de reforestación. A la fecha, lo único ha generado este dinero son pleitos y confrontaciones.

    “Este señor Frank Kelly es un sinvergüenza, porque nos aprobaron una Ley en la que se decía que un dos por ciento de las utilidades de Hidrogesa serían para la Alcaldía y a la fecha no hemos visto nada de ese dinero y por eso nosotros vamos a demandar a Hidrogesa”, advirtió el alcalde sandinista de Jinotega, Eugenio López López.

    DINERO ESPERA

    Justo Sandino Cooper, gerente general de Hidrogesa, explicó que antes de la aprobación de esta Ley, ya se les pasaba a estas alcaldías el uno por ciento sobre las ventas de energía. Este dinero se les entregaba mensualmente a las comunas.

    “Cuando sale la Ley, nosotros ya teníamos cinco meses de estarles entregando dinero del uno por ciento sobre las ventas de energía Entonces nosotros lo que teníamos que entregarle por los últimos siete meses eran el dos de por ciento de las utilidades. Se quedó en dárselos en dos pagos. El primer pago fue retirado por los dos alcaldes. El segundo pago ya no lo retiraron porque alguien les metió el cuento de que nosotros teníamos que entregarle las utilidades por los 12 meses, no por siete meses”, asegura.

    Los cheques están en la caja chica de Enel. Son más de 300 mil córdobas entre los dos cheques, uno para cada Alcaldía. ¿Política o realmente hay mala intención de alguna de las partes?

    Ese dinero, según la Ley, debería de utilizarse principalmente para proyectos de reforestación que permitan proteger el caudal de Apanás. Definitivamente las diferencias entre las personas, a veces, son más dañinas que una sequía o que el mismo sedimento que año con año se acumula en el Lago, debido principalmente a la erosión en sus orillas.

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