- ¿Estás segura de que el mundo sería un lugar mejor si tan sólo pudieras controlarlo como los canales de la tele? ¿Sí? Pues: ¡no es cierto!
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En el salón de clases ella siempre está dispuesta a pasar al frente y resolver los problemas en la pizarra. Cuando salen juntos, ella es la que dice dónde o con quién van. En la casa, ella te regaña por todo, sin escuchar antes tu versión. Y si es tu amor, realmente ella es la que lleva la batuta de la relación, aunque te manipule para que pensés lo contrario. Será que ya te has topado con una persona controladora o lo que podría ser más escalofriante ¡vos sos una! Que no panda el cúnico, como dice el Chapulín Colorado. Según la psicóloga Luisa Granados, es natural querer llevar el control de nuestras vidas, es bueno tomar decisiones y ser un líder. Pero cuando querés controlar también la vida de las personas que están a tu alrededor y no descansás hasta que las cosas se hagan a tu manera, es signo de exceso y de que sufrís de un trastorno de la personalidad, explica la psicóloga. Su palabra es ley Doña Luisa nos ayudó a retratar a los mandones. Respondé las siguientes frases con un simple sí o no. Reaccionás de manera exagerada cuando las cosas no salen como querías. Establecés horarios para todas tus tareas y si no las terminás a tiempo, te enojás con vos mismo. Sos el rey de las listas. Sos difícil de complacer y te cuesta confiar en los otros. Preferís hacer vos los trabajos de clase. Las soluciones servirán para conocer si sos un mandón o estás conviviendo con uno. Si respondiste sí a más de una frase, has entrado al mundo de los dominantes. Estas personas también pueden ser descubiertas porque a veces hablan de cuidarte y también de saber qué es lo mejor para vos. Además, casi siempre tratan de jugar con tus emociones, especialmente con la culpa, concluye la psicóloga. Como el caso de Andrés Juárez, un chico de 20 años, y su novia, Leslie Amador, de 19 años. Cuando me conoció, sabía que tenía muchos amigos. Luego empezamos a jalar y se molestaba que me viera con mis amigos. La corté un día que me gritaba como loca mientras me prohibía terminantemente cruzar palabras con ellos… ¡qué loca!, nos cuenta Andrés. ¿Por qué controlan? Para domar tu personalidad controladora o entender a quien intente controlarte, lo primero que debés hacer es comprender de dónde nace esta necesidad de autoridad. Generalmente, según la psicóloga Granados, es por miedo a fallar y verse débil ante compañeros de clases, familiares, parejas o amigos. Entonces manejan su alrededor de tal manera que ellos siempre queden bien parados. Esta situación conlleva a que sufran, ya que se vuelven irritantes e insoportables para las personas que los rodean. Nadie es capaz de soportar todo el día y la noche a una bola de hierro que quiera mangonear a su gusto todo. Si sos un control freak mejor relajate un poco antes de que perdás todas tus amistades y amores. ¡Errar es de humanos! Clasificación ¿Cómo controlás? Obsesivo Si te gusta saber cuántas veces respiran al día las personas que apreciás o te incomoda que otro sea el líder de algún proyecto escolar… ¡tranquilizate! Lamentamos decirte que sos un controlador obsesivo. Mejor tratá de llevar la vida con calma; si seguís así, lo único que vas a lograr es quedarte solito. Resignado Sos una persona tranquila que está acostumbrada a seguir la corriente que los demás imponen. En una decisión tan simple como qué película alquilar, vos siempre te quedás sin voz ni voto frente a tus amigos. Hay momentos que necesitan de una persona que resuelva los clavos… ¡Vos podés! Democrático Para vos todas las personas tienen el derecho de ser oídos y tomados en cuenta en las decisiones importantes. Funcionás como moderador entre tu grupo de amigos, ya que siempre buscás la manera de que todos queden felices y contentos; aunque signifique no bacanalear donde querías. ¡Así se hace! Consejos Sí estás obsesionado con manejar todo y a todos a tu antojo, pero querés mejorar, te aconsejamos que leás el libro El Controlador, del doctor Less Parrott, fundador y director del centro para el Desarrollo de Relaciones en la Universidad de Seattle Pacific en Estados Unidos, Primero tenés que aceptar que sos una persona que se pasa la vida queriendo tener ese poder de control. Aprendé a escuchar las opiniones de los demás con tolerancia. No terminés las frases de las personas, dejá que terminen de hablar. No obligués a tu pareja a cambiar. Por ejemplo, si fuma y querés que deje el cigarro, explicale por qué es dañino para su salud. Luego que él decida dejarlo, recordá que a la fuerza ni los zapatos entran. Para enfrentarte a un controlador hablale claro y sin rodeos.
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