- La Selección propina nocaut a Guatemala con ataque de 15 hits y pitcheo de 14 ponches, previo al juego de la “muerte súbita”, que es hoy
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Guatemala fue un sparring a la medida para que la Selección Nacional de Beisbol desahogara toda la furia reprimida, propinando un nocaut de 12 a 0 en ocho entradas, para levantar el voltaje del equipo que hoy se lo juega todo en la “muerte súbita” de los XX Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Esta vez no hubo lamentos por el bateo, ni debilidad en los cierres del pitcheo. La Selección no tuvo piedad ante los chapines, al soltarse con 15 hits, entre ellos un cuadrangular de Norman Cardoze, más un abrumador dominio del pitcheo, gracias al esfuerzo de Franklin Sánchez y Juan Pablo López, quienes se combinaron para bordar una lechada de cuatro imparables y 14 ponches.
La victoria confirmó a Nicaragua en el tercer lugar del Grupo B, con balance de dos éxitos y dos fracasos.
Un fly de Stanley Loáisiga que cayó entre el jardinero izquierdo y el central, los que no se pusieron de acuerdo, empujó a Justo Rivas desde la segunda base para que de forma poco convincente la Selección inaugurara el marcador en el segundo capítulo.
La real muestra de poderío comenzó en el tercer inning con un rally de cinco carreras. Dobles de Eddy Talavera y Henry Roa pusieron la pizarra 2-0 y el jonrón de Cardoze con dos a bordo amplió la ventaja a cinco, ante el perdedor Hugo Pivaral, un derecho que hace tres años le “clavó” 12 ponches y derrotó a los nicas en un encuentro de fogueo.
La rayería siguió en el quinto, ahora frente al relevista Rodrigo Ibarra, destacando un doble productor de Adolfo Matamoros, en medio de un operativo de tres carreras que puso el juego 9-0, al borde del nocaut, que fue concretado con tres anotaciones en el octavo.
Justo Rivas y Stanley Loáisiga dieron tres hits cada uno por Nicaragua. A Rivas le hizo falta un jonrón para batear el ciclo. Norman Cardoze empujó tres carreras con un doble y un vuelacercas, mientras Eddy Talavera y Danilo Sotelo ligaban dos indiscutibles cada uno.
Mientras los bateadores se daban banquete, el derecho Sánchez y el zurdo López ofrecían un recital de ponches.
Sánchez, el ganador, abanicó a nueve bateadores en cinco entradas, en las que admitió tres hits y obsequió dos boletos. Y López, en su debut con el uniforme de la Selección, “fusiló” a cinco en tres episodios, a la vez que regalaba una base y en el sexto admitía un sencillo.