- Unos 20 aviones lanzaron 20 toneladas de bombas sobre un refugio utilizado por dirigentes de Hezbolá
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La aviación israelí atacó la noche del miércoles un búnker utilizado por dirigentes de Hezbolá en el sur de Beirut, indicó un portavoz del ejército.
El ataque se produjo en el barrio Burj el Barajneh, agregó el portavoz, que no precisó la identidad de los responsables de Hezbolá perseguidos ni los resultados del ataque.
Según fuentes militares, unos 20 aviones participaron en la operación y lanzaron 20 toneladas de bombas sobre el lugar en el que se encuentra el refugio.
Un ministro israelí afirmó el sábado pasado que Israel “liquidará” a Hassan Nasrallah, el jefe de Hezbolá, “a la primera ocasión” que se presente y más le vale “rezar a Alá”.
“No puede tener ninguna inmunidad. A las primeras de cambio, lo liquidaremos. Por eso, más le vale rezar a Alá”, declaró el ministro Zeev Boim, encargado de inmigración y cercano al primer ministro, Ehud Olmert.
Hassan Nasrallah, cuyo hijo mayor murió en combate contra los israelíes en 1997, escapó ileso el viernes pasado a unos ataques israelíes que destruyeron su domicilio y sus oficinas en la periferia sur de Beirut, bastión de la formación chiíta.
Después de ese ataque, Nasrallah declaró una “guerra abierta” contra Israel y amenazó a la ciudad israelí “Haifa y más allá”.
El método llamado de “liquidaciones específicas” ha sido utilizado con frecuencia por Israel.
LATINOAMERICANOS EVACUADOS
Una verdadera odisea están viviendo centenares de latinoamericanos que intentan escapar del Líbano debido a los intensos bombardeos lanzados por las fuerzas israelíes contra posiciones de la guerrilla Hezbolá.
Cancillerías y embajadas realizan complicadas gestiones para evacuar a miles de kilómetros de distancia a sus nacionales que coinciden en manifestar el horror vivido y la preocupación por aquellos que siguen atascados en el Medio Oriente.
“La casa temblaba cada vez que caía una bomba y el ruido era horrible, no podíamos dormir”, dijo a la AP, Shantal Buonamicidi, una estudiante brasileña de 17 años, que estaba en Líbano de vacaciones con unas amigas cuando comenzaron los ataques.
El número de víctimas brasileñas por la violencia en Líbano ya ascendió a siete el miércoles, cuando el gobierno confirmó la muerte de otras dos personas.
El aeropuerto de Beirut ha sido objeto de intensos ataques de la aviación israelí y varias de las carreteras que salen de la capital libanesa están destrozadas.
Buonamicidi formó parte del primer grupo de latinoamericanos que regresaron a casa. Junto con ella, otros 85 brasileños, tres argentinos y dos paraguayos arribaron a Sao Paulo el martes y fueron recibidos entre llantos y porras de familiares y amigos.
En el caso de 121 mexicanos, patrullas militares libanesas escoltaron sus buses hacia Siria. En ese país ocho personas decidieron permanecer por su propia voluntad, mientras los 113 mexicanos restantes están en la frontera con Turquía en su camino hacia Estambul.
Durante el recorrido por territorio sirio, el convoy fue acompañado por el embajador de México en Egipto, Jaime Nualart, así como por funcionarios diplomáticos y personal médico.
La cooperación entre naciones árabes y latinoamericanas ha permitido hasta ahora evacuaciones exitosas, pero no menos complejas.
Colombia y Venezuela tenían previsto adelantar un plan de evacuación conjunto en el que buses transportarán a varios latinoamericanos desde Beirut hacia Damasco, la capital de Siria. De ahí, los evacuados volarán a España y otras ciudades europeas.
Para que los latinoamericanos puedan salir de Líbano sin problemas, los venezolanos y colombianos avisaron a Israel sobre el operativo.
Dos becarias salvadoreñas fueron evacuadas de Haifa, una de las ciudades israelíes atacadas con cohetes de Hezbolá. Ellas fueron recibidas en la Embajada salvadoreña en Jerusalén.
Hasta el martes, la Embajada de Argentina no había planeado la evacuación de sus 50 ciudadanos que viven en el Líbano y los 400 libaneses que tienen la nacionalidad argentina.