PADILLA EN PLENA EFERVESCENCIA
Randy Johnson siempre tiró duro. Incluso cuando lo hacía en el garaje de su casa con una bola de tenis, con la que raras veces daba en la marca que colocaba con cinta adhesiva. El secreto para su éxito sin embargo, fue tener la habilidad para transformar un poder crudo, en precisión controlada, en disponer de paciencia y trabajar duro para alcanzar la grandeza.
Cuando Roger Clemens decidió convertirse estrictamente en un lanzador de poder, sabía que necesitaba algo más que hacer zumbar la pelota. Modificó sus hábitos de trabajo, ajustó su mecánica y fortaleció sus piernas. Y cuando algunas millas dejaron de manifestarse en su recta, ya había agregado varios kilómetros de sabiduría a su repertorio.
Vicente Padilla, claro está, no es ni Randy Johnson ni tampoco Roger Clemens, pero tiene un brazo que si sabe aprovecharlo, no sólo podría permitirle ser un consistente ganador en las Grandes Ligas, sino también, alcanzar otros niveles de notoriedad, mientras deja huellas que animarían mucho a las futuras generaciones de deportistas en nuestro país.
“Padilla es durísimo”, admitió al Toronto Star, un frustrado John Gibbons, manager de los Azulejos, luego que su equipo fue vencido la noche del martes por el nica. “Es fuerte y tal como ocurre con los buenos lanzadores, si no los atacas temprano, son capaces de resistir”. En ese juego, Vicente cedió dos carreras en el primer inning y luego colgó seis ceros.
¿HABRÁ MADURAD0?
De Padilla se ha escrito bastante en relación a su talento. Cuando buscaba un puesto como quinto abridor en los Filis al inicio de la temporada del 2002, Alex Rodríguez dijo que su material no era para un quinto hombre de staff, sino para el número uno. Sin embargo, el chinandegano no ha logrado colocar los hechos a la par de las expectativas.
Bueno, no lo había logrado hasta ahora, cuando se tiene la impresión de que ha agregado la madurez a su repertorio y con el aliciente de poder conseguir un buen contrato al final de la temporada, el pinolero está echando humo y se encuentra enfrascado en una racha de cuatro éxitos, que pretende extender el domingo cuando se mida a los Medias Blancas.
A Vicente suele cuestionársele más su estabilidad, que su habilidad. Se le critica su falta de consistencia. “Un día puede parecer un clon de Juan Marichal, y al siguiente, uno de Calvin Maduro”, escribió Paul Hagen en el Philadelphia Dailey News hace unos años. Ahora tiene ocho aperturas de calidad en sus últimos nueve juegos y un total de 13, en 20 inicios.
Eso es consistencia. La pregunta es, ¿podrá continuar haciéndolo?