- Más que un centro turístico, Shambala es un sitio de espiritualidad. No se realizan cultos ni oraciones, pero sí terapias antiestrés que en combinación con el clima de la montaña convierten al visitante en una “nueva persona”
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Ver Infografia > Es una ironía decir que se puede escuchar el ruido del silencio. Sin embargo, en la Reserva Shambala lo que predomina es ese peculiar sonido, que raras veces es interrumpido por el canto de las aves y el viento frío que baja de la parte más alta de la montaña.
Para los budistas el nombre Shambala significa Reino Mítico Oriental, cuya antigua leyenda dice que los seres que la habitan viven con sabiduría, en absoluto equilibrio con su medio ambiente, salud perfecta y total felicidad.
Este concepto lo comparten don José Jirón y su esposa Diana, propietarios de esta reserva natural ubicada a cuarenta minutos de Matagalpa, quienes viven una felicidad que contagia a sus visitantes.
El contacto con la naturaleza es tan notorio que al llegar a Shambala la montaña “da la bienvenida” a sus visitantes. No se trata de un fenómeno ficticio sino de una expresión natural, según sus propietarios hay días en que “la montaña se viste de gala” con sus mejores colores, el canto de las aves y el clima frío.
Pero hay días en que las tormentas encierran a los turistas que muchas veces la desprecian y la maltratan invadiendo y destruyendo su naturaleza. Para don José y doña Diana la montaña “conoce los sentimientos de sus visitantes”.
Terapias que purifican
Don José y su esposa acompañan a los que buscan un poco de paz interna por los senderos energéticos que los dirigen hasta la casa. En el interior de la vivienda las velas aromáticas y la música instrumental son la mezcla perfecta para recibir una terapia de las manos “mágicas” de doña Diana.
El cuarto de terapia, decorado con sábanas blancas y pintado de colores naturales, encierra en sus paredes la energía necesaria que el cuerpo necesita recuperar después de muchos días de estrés provocados por el afán de la ciudad.
“La barroterapia es una de las más sorprendentes para los visitantes. Se realiza con barro proveniente de la zona, el cual tiene una importante concentración de minerales y elementos escasos dentro de la naturaleza”, afirma doña Diana, quien comenta que la aplicación de este barro alivia los efectos del estrés, la artritis, entre otros.
Senderos Naturales
Después, o antes de una sesión, quienes gustan de caminar pueden recorrer los senderos de Shambala. Uno de los más cortos pero lleno de sorpresas naturales es el sendero que lleva al río Aranjuez.
Don José, acompañado de su inseparable bastón de madera, conoce el camino hasta con los ojos cerrados, apartando las ramas y atento ante los barrancos guía a los visitantes a través del sonido de una cascada cuyas aguas se estrellan constantemente entre las inmensas rocas que la bordean.
Al llegar al río su interés por entrar al agua es tan notorio que introduce su mano izquierda entre las aguas frías, mientras se apoya con la derecha en su bastón. Para cualquiera sería un reto darse un chapuzón, ya que Shambala está ubicada a 1,450 metros sobre el nivel del mar.
Cómo llegar
Para visitar Shambala es necesario llegar al restaurante Shangrillá, ubicado en el centro de Matagalpa. De ahí parten en compañía de sus propietarios hasta llegar al kilómetro 143 de la carretera Matagalpa-Jinotega, donde se gira a la derecha y se recorren unos cuatro kilómetros en carretera de tierra.