Los neologismos

Neologismo. Por neologismo se entiende el vocablo, la acepción o giro nuevo de una lengua. Los lexicógrafos puritanos lo han considerado peligroso y corruptor del habla y por ello ha sido considerado vicio de dicción. Empero, ello no es absoluto: no todos los neologismos corrompen nuestra lengua pues hay algunos que la enriquecen. Su vicio […]

Neologismo. Por neologismo se entiende el vocablo, la acepción o giro nuevo de una lengua. Los lexicógrafos puritanos lo han considerado peligroso y corruptor del habla y por ello ha sido considerado vicio de dicción. Empero, ello no es absoluto: no todos los neologismos corrompen nuestra lengua pues hay algunos que la enriquecen.

Su vicio consiste en ser innecesarios, por haber en el idioma otras palabras equivalentes, como cuando decimos afiebrado, por calenturiento; enrulado, por ensortijado; anexonamiento, por anexión, etc.

Actualmente se suele decir: recepcionar, por recibir (recepcionó el dinero); aperturar; por abrir (aperturó una cuenta corriente); mandatar, por mandar (mandató a su abogado hiciera tal gestión).

En días pasados me referí a la dicción accesar usada en lugar de acceder.

Se reconocen cuatro maneras de formar neologismos: 1) Por transición o traslado de otra lengua; 2) Por creación culta; y 3) Por creación popular.

La primera (1) era muy común en los albores de nuestra lengua. El traslado se hacía de las lenguas latina y griega, madres de la nuestra. De ello da testimonio en su obra Diálogo de la Lengua, el ilustre D. Juan de Valdés, cuando dice: “De la lengua griega desseo introduzir estos que están medio usados: Paradoza, Tirinizar, Idiota, Ortografía. De la lengua latina querría tomar estos vocablos: Ambición, Excepción, Dócil, Superstición, Objeto. Ahora el traslado se autoriza cuando en español no existen voces de significados equivalentes; por tal razón no se puede tolerar el empleo de debacle, por desastre; suampo, por pantano; training, por entrenamiento; affaire, por negocio o asunto. Como se observa, el uso de tales extranjerismos es doblemente vicioso: neologismo y barbarismo.

Los formados por creación culta (2) son castizos: antibiótico, combiótico, entomología, dactiloscopia, cosmonauta, etc., etc.

Finalmente, los formados por creación popular (3), tengan o no equivalencia en nuestra lengua, deben aceptarse. Constituyen los regionalismos. Enriquecen el idioma. Ejemplos: pereque, perequear, perequero. Armar un pereque; Juan bebió guaro en paleta; Andrés andaba bien palmado; la fiesta estuvo pijuda, muchos salieron hasta la gasa. Son nicaragüensismos.

La Prensa Literaria

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