El alcaudón es un ave pequeñita
de aspecto inofensivo.
Ensarta el pico en su presa;
la clava en planta espinosa
para comérsela poco a poco.
De ser mujer
tendría mirada enternecedora,
sonrisa luminosa
y negros cabellos de los que mece el viento.
Último recuerdo de su víctima
despedazada
ante el Sueño Eterno.
Olvidarla, sería el Cielo.
No olvidarla nunca, el Infierno.