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Francia/ Ap
El velocista australiano Robbie McEwen conquistó ayer la sexta etapa del Tour de Francia —su tercera victoria en una etapa en esta carrera— mientras el belga Tom Boonen mantuvo el primer lugar en la general.
McEwen consolidó su delantera en la competencia para los velocistas al imponerse en el embalaje final al término del trayecto de 189 kilómetros por Normandía. Ha ganado ya once etapas en nueve tours.
El ciclista del equipo Davitamon-Lotto recorrió en 4 horas, 10 minutos y 17 segundos la etapa entre Lisieux y Vitre a una velocidad promedio de 45.3 kilómetros por hora.
El italiano Daniele Benneti —todavía resentido en el muslo izquierdo después de chocar en la etapa del jueves— llegó segundo y Boonen tercero. Los dos recibieron el mismo tiempo que McEwen, cuya victoria lo catapultó al segundo puesto en la general, a 12 segundos de Boonen.
“Es fantástico”, dijo McEwen. “No había imaginado nunca ganar tres etapas en la primera semana”.
El australiano de 34 años elogió a su compañero Gert Steegmans, quien lo condujo hasta los embalajes finales, y comparó al belga con el tren expreso TGV de Francia.
“Es como estar sentado en mi propio TGV”, comentó. “Soy el único con billete de pasaje y sólo tengo que bajarme en mi estación”.
Boonen, el astro de Quickstep que todavía no tiene victorias en este Tour, lucirá la casaca amarilla de líder de la carrera este sábado por cuarto día consecutivo en la contrarreloj larga.
Al término de ésta se podrá tener la primera indicación del estado de los favoritos en una carrera despojada de algunas de sus máximas figuras por un escándalo de dopaje.
Los corredores partirán de a uno para recorrer el trayecto principalmente plano de 52 kilómetros entre Saint-Gregoire y Rennes. Como Boonen tiene la casaca amarilla partirá en último lugar.