Vecinos Invasores

La alocada aventura de esta peculiar familia de animalitos tendrá, por ser tan buena, cinco perros calientes ¿Ya fueron a ver Carros? ¿Y ya fueron a ver Garfield? ¿Y cuándo van a ver Vecinos Invasores? De pronto, no hay absolutamente nada interesante en los cines y ahora, nos abruman con tres historias que amenazan dejarnos […]

La alocada aventura de esta peculiar familia de animalitos tendrá, por ser tan buena, cinco perros calientes

¿Ya fueron a ver Carros? ¿Y ya fueron a ver Garfield? ¿Y cuándo van a ver Vecinos Invasores? De pronto, no hay absolutamente nada interesante en los cines y ahora, nos abruman con tres historias que amenazan dejarnos sin una sola gota de risa. Bueno, sinceramente pongo en cuarentena a Garfield porque la primera parte no aguantó ni la arrancada y ahora que hasta le pusieron a Ronaldo, tengo dudas más fuertes.

De Carros, mantengo y sostengo que tiene bien ganados los cuatro perros calientes y la verdad, Vecinos Invasores tenía que ser mucho más sorprendente y que me provocara el doble de risa que Rayo McQueen para poder superarla.

Pero para mi fortuna, la de ustedes y la de los niños, debo confesar que estos animalitos han logrado que esta vez se superen todas las expectativas y hasta recomiendo que si tienen otra oportunidad, vayan a verla dos veces.

Esta es la historia de un mapache estafador al que le gustan las papitas fritas y que en su afán de conseguir toda la comida chatarra posible, se mete a un gran problema con el oso Vicent quien le da de ultimátum hasta la próxima luna llena para que devuelva toda la comida que le ha quitado.

Es aquí donde comienza la aventura de este mapache llamado R. J. quien en su desesperado intento por conseguir la comida cuanto antes engaña a una ingenua y unida familia que acaba de despertar de una siesta invernal para llevarlos por una estremecedora misión de robar todo lo que puedan de los nuevos vecinos que han destruido gran parte de lo que antes era un hermoso bosque.

Pero antes, el mapache mentiroso deberá convencer a Verne, una tortuga ¿anfibio o reptil? a la que se le mueve la colita cuando las cosas no están bien, querer a la hiperactiva ardilla Hammy; la deslenguada mofeta Estela, Ozzie, una zarigüeya que sabe hacerse la muerta con melodramático talento.

Además, están los puerco espines Penny y Lou, con una camada de crías que alimentar; y Tigre, un gato que terminará en las garras de Estela. Y bueno, los humanos a mi parecer, son los verdaderos vecinos invasores que son representados por Gladys, la presidenta de la asociación de vecinos y Daniel “El Mataplagas” Montiel quien lleva hasta un despellejador eléctrico para sacar a los “invasores”.

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