El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, cuestionó el informe sobre las proyecciones de la economía regional presentado el martes por el Banco Centroamericano de Desarrollo (BCIE), en particular en lo concerniente a Nicaragua.
“No necesariamente compartimos estas proyecciones”, afirmó ayer Arana.
Según el informe, la economía nicaragüense crecerá 3.1 por ciento este año, sin embargo el Gobierno se aferra a su posición de lograr el 3.7 por ciento.
Esto aún cuando los precios del petróleo han provocado una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la economía.
Por otro lado, Arana rechazó la visión sobre la incertidumbre que estaría generando el proceso electoral nacional en la inversión extranjera, como advirtió el BCIE.
“Hasta el momento no hemos visto cambios en las intenciones de la inversión hacia el país”, sostuvo Arana.
Según dijo se está demostrando que la política poco a poco se está alejando de la economía, lo cual considera como una buena señal.
“Hasta el momento las política macroeconómica se mantiene estable y muy difícilmente el proceso electoral provocará distorsiones en ella”, puntualizó el funcionario.