- En México se acumulan profundas desigualdades sociales
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MÉXICO/ AP
El frente de la batalla electoral por la Presidencia de México se extiende desde los barrios pobres que rodean a la ciudad de México hasta las mansiones palaciegas en los vecindarios más ricos de la capital.
Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional, prometió continuar las políticas económicas de libre mercado de ese grupo conservador que gobierna el país, y Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática, de corte izquierdista, se comprometió a gobernar para los pobres.
En ese marco, la contienda electoral, aún no resuelta, ha puesto de manifiesto las profundas divisiones de clase en México, y ha colocado en la parte más alta de la agenda las dolorosas desigualdades acumuladas durante siglos.
En México residen al menos 10 personas con fortunas de miles de millones de dólares, pero la mitad de los 103 millones de habitantes vive con sólo 4.50 dólares diarios.
Ese abismo social y cultural que divide al país fue la piedra angular durante la campaña de López Obrador.
Le guste o no, el próximo líder de México tendrá que enfrentar la tarea titánica de hacer el país más igualitario antes que las tensiones sociales estallen.
“México es una bomba de tiempo”, dijo Sergio Ernesto Josué, un chofer de 65 años, quien al hablar muestra sus dientes rotos y manchados. “Todos ellos aquí han hecho sus fortunas adentro del país. México tiene mucha riqueza natural pero está muy mal repartida. Los de arriba han hecho un mal ejemplo por lo que genera el país”.
Sigue sin estar definido quién sucederá al presidente Vicente Fox, cuya administración de seis años concluye el 1 de diciembre. Parece posible que ocurran protestas callejeras, luego de que López Obrador desafió el martes la aparente victoria de Calderón y exigió un conteo voto por voto.
Un conteo preliminar dio a Calderón una ventaja de unos 400,000 sufragios, pero las autoridades electorales no pueden declarar un ganador antes del miércoles, cuando comenzará el conteo oficial.
Josué, quien busca clientes fuera de las mansiones rodeadas por altos muros de piedra en el vecindario adinerado de Las Lomas, dijo que la inmigración a Estados Unidos representa la única forma de que gente pobre como él salga adelante.
El chofer votó por López Obrador, a la espera de que el izquierdista fomente por fin una repartición más justa de la riqueza.
La campaña de este año ofreció esas y otras esperanzas a los desposeídos de México.
Alentados por el sorprendente triunfo de Fox en el 2000, que puso fin a siete décadas de gobierno de un solo partido, y decepcionados después por la incapacidad del Presidente para generar los millones de empleos prometidos, esos olvidados parecieron creer verdaderamente que López Obrador les daría prioridad.