“Tu curva no es buena pero tienes que tirarla de vez en cuando para que los bateadores sepan que tienes una. Ahora, asegúrate de enviarla a sitios del homeplate donde no la alcance ningún swing, porque como tú sabes, lo tuyo es la recta”.
Ese era un diálogo entre Pedro Ramos, el entrenador de pitcheo cubano y el veloz lanzador del San Fernando, Freddy Corea, en aquellos días en los cuales el espigado carabinero hacía estragos con su poder.
Pero bien podría ser una conversación entre el coach de pitcheo de los Rangers, Mark Connor, y el nicaragüense Vicente Padilla, en las Grandes Ligas.
Padilla ha restablecido su recta como su mejor recurso y las mejorías han sido muy visibles en sus últimas apariciones.
Es más, en una ocasión Padilla me comentó que el problema del cubano José Ariel Contreras en sus titubeantes días con los Yanquis, era debido a que recurría mucho a otros disparos y dejaba en un segundo plano su recta.
Cuando Contreras llegó a Chicago, lo primero que le dijo el entrenador Dan Cooper, fue “tienes que volver a tu recta, ese es tu elemento”. José Ariel obedeció y ustedes conocen el resto de la historia.
Hoy (7:05) Padilla lanzará ante los Azulejos en el estadio de los Rangers, en busca de su victoria ocho del año, que lo situaría junto a Kevin Millwood en el liderato de éxitos del club.
Toronto no es fácil. Es el equipo más bateador de las Grandes Ligas. Tiene .295 de promedio colectivo, con ocho bateadores sobre .300 y uno más con .295. Como ve, el peligro se extiende a través de todo el line up.
Pero el centro de esa alineación es lo más terrible: Vernon Wells, Troy Glauss y Lyle Overbay, meten miedo, aún sin Alex Ríos.
Padilla tiene balance de 7-5 con 4.47 en 17 juegos. Ha lanzado 100.2 innings, en los que cede 98 hits, 54 carreras, con 9 jonrones, 40 bases y 80 ponches. Su rival es Casey Janssen (6-6).