Mayra Espinoza García, tiene 29 años. Desde hace tres recibe digitopuntura y acupuntura en la Organizacion para Difundir la Medicina Oriental y Natural Japón Centroamérica. Es licenciada en Pedagogía y madre soltera de Mateo Espinoza de cinco años. Dice que no hace falta estar casada para tener problemas. Después que tuvo a su hijo, sus problemas personales y familiares salieron a flote, afectando su salud. Padece gastritis tensional.
Justo cuando estaba cansada de saturar su organismo con pastillas para sobrellevar la gastritis, alguien le habló de los beneficios de la medicina oriental. ¡Vaya! Su cuerpo estaba esperando unos masajes porque poco tiempo después de haberse sometido a la digitopuntura y acupuntura, Espinoza ya sentía liviana la gran mochila de tensiones. El masaje es totalmente relajante; termino casi siempre dormida. Ese momento que le damos de relax al cerebro y al permitirle la oxigenación, uno mismo se olvida de todas las dolencias físicas y emocionales, expresa Espinoza.
La digitopuntura y la acupuntura, también le han ayudado a corregir su problema en la quinta vértebra, la tiene mal ubicada, dice que es por pasar mucho tiempo de pie. Es importante hacerse masajes, más en las adolescentes, por su crecimiento; las mujeres entre los 18 a 25 años, ya que casi siempre en esta etapa estudian, otras trabajan o bien realizan las dos actividades y eso es muy estresante y uno necesita cargar batería, recomienda Espinoza.