el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica compiló testimonios de las dificultades y logros de los nicaragüenses en ese país. (LA PRENSA/ ARCHIVO)

Habitantes de La Carpio escriben sobre sus vidas

Un libro plasmará las historias CORRESPONSAL / COSTA RICA Ticos y nicas que habitan en La Carpio comentaron las propias historias de sus vidas y recrearon los antecedentes de este asentamiento desde sus inicios —cuando el sistema de vida era difícil por la carencia de servicios básicos— hasta estos días, cuando la realidad intenta contrarrestar […]

  • Un libro plasmará las historias

CORRESPONSAL / COSTA RICA

Ticos y nicas que habitan en La Carpio comentaron las propias historias de sus vidas y recrearon los antecedentes de este asentamiento desde sus inicios —cuando el sistema de vida era difícil por la carencia de servicios básicos— hasta estos días, cuando la realidad intenta contrarrestar los mitos sobre delincuencia que les achacan.

Por medio del concurso Tu Historia Cuenta: Nuestras Vidas en La Carpio, el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica, que dirige el sociólogo Carlos Sandoval García, reunió 450 trabajos en los que los habitantes de diferentes edades plasmaron desde adentro historias variadas por medio de cuentos, narraciones, grabaciones y dibujos.

De los 450 trabajos, se premiaron a los 35 mejores en un colorido acto en la escuela finca La Caja, de la localidad, en categorías de adultos y niños. Dibujos y escritos que en algunos casos tenían una recompensa de 40 dólares.

Entre los trabajos premiados destaca Crónicas de mi Comunidad, escrito por Mario de León Urbina, nacido en Guatemala pero de padres nicaragüenses, quien explicó las dificultades de los pobladores cuando requerían de agua potable, cuyo servicio era escaso en La Carpio, entre otras calamidades.

También resalta el escrito de doña Nora Molina, madre soltera con tres hijos, quien escribió sobre su vida militar en Nicaragua, el abuso sufrido cuando tenía 8 años y sus dificultades para reinsertarse a la sociedad costarricense.

En su escrito no oculta que hace más de diez años, cuando se empezaba a formar La Carpio, ella vivía de la recolecta de basura en el vecindario y que junto a sus hijos pudo construir su casa de bloques.

NO TODO ES NEGATIVO

Según Carlos Sandoval, a finales de año serán publicadas en un libro parte de las historias y dibujos que presentaron los participantes.

Indicó que los participantes lograron contar su propia versión de lo que ocurre en La Carpio, que no precisamente se reduce a pleitos de pandillas, drogas y alcoholismo.

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