Una semana después que la capital de Estados Unidos experimentó una de las peores inundaciones en más de un siglo, los museos y otra atracciones volvieron a abrir para el largo fin de semana con motivo de la conmemoración del Día de la Independencia, el 4 de julio.
Sin embargo, en otros puntos del noreste, miles de personas seguían esforzándose por despejar las áreas anegadas y escombros, o los damnificados seguían sin volver a sus viviendas después de las devastadoras inundaciones que causaron por lo menos 20 muertos en los Estados de Pensilvania, Maryland, Nueva York y Virginia.
En el complejo de monumentos históricos de Washington se realizó el 40mo festival de vida folclórica del museo Smithsonian, que concentró a unas 80,000 personas en la inauguración del viernes.
Se calcula que unas 500,000 personas asistirán el martes por la noche al cuarto concierto del Capitolio y a la exhibición de fuegos artificiales sobre el Obelisco de Washington.
El Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian y el Museo Nacional de Historia Estadounidense estuvieron cerrados gran parte de la semana, principalmente por cortes de electricidad por las inundaciones, pero reabrieron el viernes y el sábado.
En tanto, el Archivo Nacional seguía cerrado mientras un equipo de expertos continuaba la tarea de secar el sótano.