- A Pedro Solórzano le va mal: salvo el presidente Bolaños, nadie mete las manos al fuego por él. Sus adversarios políticos lo persiguen sin tregua, los medios de comunicación han dado cuenta de los escándalos de cuando fue Ministro de Transporte e Infraestructura, sus obras han sido cuestionadas por expertos y no expertos, y para colmo sus propios aliados políticos lo apartan del juego electoral
A pesar de que no está en su mejor momento, que ya no tiene un partido, que el período de poder que goza está por llegar a su fin y que su paso por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) ha dejado ríos de tinta que denuncian una caótica administración de proyectos viales cuyo desastres aún son visibles, a pesar de todo ello Pedro Solórzano Castillo aún tiene humor para criticar a sus adversarios.
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Desde su oficina en Casa Presidencial, donde fue nombrado como Secretario de Asuntos Políticos, Solórzano analiza su situación y no oculta su malestar por la decisión que tomaron sus aliados de la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC) de separarlo de la lista de candidatos a diputados, algo que a todas luces oscurece más su panorama político, porque pronto estará sin inmunidad, sin poder, sin partido, sin influencias.
¿Qué pasó con la ALN que lo dejó fuera de la candidatura a diputado?
Yo siempre he tenido unos valores que me han acompañado en la vida, que son Dios, familia y servicio. Efectivamente en esa fecha del 15 al 20 de junio, yo tenía planeado un viaje para ir a Houston, a dejar a un hijo mío que iba a entrar a una universidad. Yo esa fecha no la iba cambiar por mis valores de familia, y la Alianza estaba pidiendo la renuncia de los funcionarios que iban a participar como diputados. Yo la renuncia ya se la había platicado a Eduardo Montealegre, ya habíamos hablado, pero de todas maneras dejé en custodia la carta. Yo estaba allá, de repente apareció la noticia como estaba la cosa, pero en realidad si se ponía la situación a escoger entre Montealegre y el presidente Enrique Bolaños, yo un millón de veces escogía al Presidente. De todas maneras había que tener una cortesía hacia el puesto que a uno le ofreció el Gobierno, en el sentido que vos necesitás al menos 15 días para renunciar, en esta oficina se manejan documentos y situaciones, y no podés irte de la noche a la mañana. Me parece que si era una situación que ni siquiera lo contemplaba la ley, pudo haber sido recio, parejo y tupido, porque hay diputados que van a repetir y no están haciendo lo mismo (renunciando). Me parece ahí que había una situación de parte de la Alianza que estaban interesados en los activos del Gobierno, pero no en los pasivos; en lo pasivo me refiero al desgaste natural de un gobierno que está en su último año.
¿Y cómo le cayó la noticia?
A mí me pasaron una raya en el año 2000 para dejarme fuera de Managua y así no correr como candidato a alcalde; posterior a eso tuve problemas en el 2001, y en el 2004 hubo gente que me pidió participar como candidato a la Alcaldía de Managua, pero yo decidí quedarme siempre en mi casa, cuidando mis valores. Lo normal hubiera sido moverme unos 40 metros de la casa donde yo vivo (la raya lo dejó 40 metros “fuera” de Managua). Había gente de la capital que me ofrecieron casa en Managua para poder correr contra Dionisio Marenco (actual Alcalde de Managua por el FSLN), si embargo, yo, por respeto a mis valores, me quedé en la misma casa donde yo vivo, donde me pasaron la raya, donde sigo viviendo desde hace 14 años. Igual me pasa ahorita. A mí siempre me ha gustado decir que me gusta ser solicitado, y no sobrado, y en el caso de la Alianza, había situaciones que estaban ocurriendo que no eran de mi agrado. Yo estaba siendo atacado por la Alianza, yo había ya pasado las Cataratas del Niágara en un taburete ante los partidos pactistas del Frente Sandinista (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), la fecha tope para inhibirme era el 9 de junio y ellos con toda su maquinaria en la Contraloría, la Corte Suprema, la Asamblea, la Fiscalía, el Consejo Supremo Electoral no pudieron detenerme y yo pensé que ya había pasado. Nunca me imaginé, y te lo voy a decir, con estas palabras, que el Ratón le pasara la raya a Pedro Carretón. El Ratón me pasó la raya, te podés imaginar eso vos, ni los arnoldistas me detuvieron y vino un aliado y me saca.
La explicación de la Alianza es que usted no les respondió sus llamados. Me imagino que su silencio fue considerado un acto de rebeldía.
No es un acto de rebeldía, era una situación de respeto al Presidente de la República, que me dio el cargo, y porque uno debe hacer una entrega ordenada. Ahorita pienso que Daniel Ortega no pagó ningún costo político y debe estar feliz viendo cómo un caudal de votos míos que he laborado por 16 años, siempre arriba en las encuestas y en la popularidad de la gente, se salga del juego por caprichos o envidias de un grupito.
Ya lo echaron de la Alianza y los otros partidos que van a las elecciones son el PLC y el FSLN, que no lo quieren, y Herty Lewites y Edén Pastora no son aliados suyos. ¿A quién va dirigir su apoyo político?
Yo tengo que estar en neutro, tengo que observar lo que está pasando, no me tengo que apasionar por nadie. Soy un político joven, no soy un político tradicional, tengo 46 años, tengo una familia a la que me interesa dedicarle tiempo, y si no te necesitan en otro lado es porque existen otros líderes que pueden hacer el trabajo que yo iba a hacer, pero bueno, vamos a esperar, los dados están tirados y caen el 5 de noviembre.
Usted tenía un gran caudal político, las encuestas siempre lo ponían arriba y todo hacía indicar que de candidato a alcalde pasaría a candidato al menos a vicepresidente, pero ahora no está en nada y salvo el presidente Bolaños, nadie lo apoya. ¿No cree que ya perdió su popularidad?
Yo creo que ese caudal existe, a pesar de todos los cuestionamientos que ha habido. Ustedes mismos publican las encuestas donde yo siempre aparezco arriba, incluso desde 2001, y ahora en el 2006 como posible fórmula a vicepresidente de Montealegre, yo he estado arriba. A la hora de llegada no sólo es la encuesta, es el asunto de cuánta gente convocás. Yo recuerdo que en el cierre de campaña de donde Enrique Bolaños en el 2001 fue un récord y las convocatorias que yo hago a los Ben Hur, son otro récord, o sea que no es cuestión sólo de encuestas, vos ves los números en la gente que va donde yo convoco. A los primeros de mayo que se han celebrado en el Gobierno, yo los he organizado, y ha llegado mucha gente y los líderes, esos que me mencionás de la Alianza, se aprovecharon de eso para meterse en medio de la gente y robar cámaras, porque ellos no pueden convocar por sí mismos a nadie, y me refiero a gente que estuvo en el Gobierno y ahora se lanzaron a la Presidencia sin saber que para llegar a eso se necesitan varias P: el apoyo de un Presidente, el apoyo de un Partido, la Plata, el respaldo de algunos Países, y por último y lo más importante, la Popularidad. Podrás tener todas las cuatro primeras P, pero sin la última P, si no sos popular, nadie va a seguirte ni que te inventen encuestas todos los días.
Usted está igual o en peores condiciones que esos candidatos a la Presidencia que habla. N o se le ve ninguna P: ni partido, ni países, ni popularidad ni la plata del capital…
Por eso te digo, tenés que tener las sinergias de las P para llegar a la Presidencia, cualquiera de los candidatos se debe hacer esas preguntas y valorar cuáles P tienen.
Con tantos enemigos políticos, errores cometidos, sin partido, sin candidatura, sin inmunidad y pronto hasta sin gobierno ¿no ve que usted ya es un cadáver político?
No, no, no. Tengo 16 años, más bien, de estar viendo caer cadáveres políticos al lado mío. Yo comencé esto en 1995 con el Movimiento Viva Managua, después en el año 2000 me pasaron la raya y a causa de eso ganó Herty Lewites, quien debe estar feliz junto a Dionisio Marenco por el trabajo que hizo la Alianza al debilitarse por haberme sacado. En el 2001 el Presidente me llegó a buscar, yo estaba sentado en mi casa y él me llegó a buscar como hombre, no como partido, para que le ayudara en Managua. En ese entonces, en julio del 2001, el PLC marcaba un 21 por ciento y decían los expertos que era una plaza del FSLN, pero luego que yo entré, a lo mejor te parezco fachento, logramos un 54 por ciento. O sea que lo que yo estoy viviendo ahorita, y te lo pondría en términos de futbol: me siento capaz de ser un seleccionado del equipo Brasil, que es el más popular aquí en Nicaragua, pero me sacaron del equipo, y me sacaron con una tarjeta roja que se parece a las que usan las instituciones del pacto.
¿Y no cree usted, ya que habla de capacidades, que toda la culpa de su caída esté vinculada precisamente a su incapacidad como funcionario público? Ahí están los escándalos de Hispánica y la carretera de Tradeco.
Bueno, es que si el candidato que va arriba va al ritmo de lo que dicen las primeras planas, las caricaturas o lo que dicen los demás, pues no creo que camine muy largo, porque en este país las situaciones que se dan a conocer son creadas para destruir a alguien cuando lo miran como una amenaza.