Un tercio de electores sin preferencia partidaria

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    Aunque un 32 por ciento del electorado señala no tener preferencia por ningún partido político, es el FSLN el partido que se lleva el 29 por ciento de las simpatías de los dos tercios de votantes que ya han expresado su tendencia partidaria para las elecciones, según los resultados de la encuesta de Cid-Gallup.

    Si esta ventaja sandinista, referida al partido como tal, se traduce en votos para la boleta legislativa, el FSLN estaría en posición de obtener la bancada más importante de la Asamblea Nacional en la próxima legislatura 2007-2012, la que se decide en primera vuelta electoral.

    La segunda fuerza en la preferencia electoral es el PLC con un 21 por ciento de las simpatías, en tanto la ALN y el MRS obtienen un ocho por ciento cada uno, cuya fortaleza como partidos recae en el liderazgo de sus candidatos.

    Según la encuestadora, estos partidos requieren crear una estructura a nivel nacional que les permita poder movilizar todo el voto que está dispuesto a apoyarlos el día de las elecciones.

    En el caso del Frente Sandinista, sus principales seguidores se encuentran particularmente entre residentes de Managua metropolitana, en las zonas rurales del país y entre ciudadanos con educación universitaria.

    Para el PLC, su principal fuerza está en el campo y entre personas con bajo nivel educativo.

    “Las dos principales agrupaciones mantienen su hegemonía, no obstante el PLC ha disminuido de manera significativa su caudal debido al posicionamiento que Montealegre recibe hoy y a la relativa baja aceptación que José Rizo tiene entre los seguidores liberales”, señala la Cid-Gallup.

    Los indecisos, ese tercio de la población que todavía no define a qué fuerza política le dará su apoyo, tiende a encontrarse entre personas con alto nivel académico, residentes de Managua metropolitana.

    El reto de Lewites y Montealegre

    Cuando la Cid-Gallup preguntó a los encuestados quién es la personalidad que le resulta más simpática, el candidato del MRS, Herty Lewites, continúa a la cabeza con el 45 por ciento de las menciones, aunque con una ligera tendencia a la baja respecto a los resultados de abril de este año en que obtuvo el 46 por ciento de las simpatías.

    Para el candidato de ALN, Eduardo Montealegre, la tendencia a la baja es más marcada ya que en abril pasado obtuvo 45 por ciento de las simpatías, frente al 40 por ciento de esta última medición, que no refleja la intención de voto, sino el estado de opinión sobre la persona.

    El punto es si Lewites y Montealegre podrán traducir su simpatía personal en intención de votos para sus respectivos partidos.

    “Los colores partidarios empiezan a influenciar la opinión que de una persona se tiene y con ello, alguien que hoy gusta al electorado mañana es rechazado cuando se identifica con un partido que no es de su preferencia”, explica la encuestadora.

    Esta situación parece poner en ventaja al candidato sandinista Daniel Ortega, único candidato que ha subido seis puntos en la simpatía del electorado en los últimos dos meses.

    Ortega, que en abril pasado tenía 24 puntos en la opinión favorable, subió hasta 30 por ciento en esta ocasión.

    El efecto del partido sobre la persona parece que también beneficia ligeramente al candidato del PLC, José Rizo, que de 24 puntos en abril, pasó a 27 en esta medición, aunque a diferencia de Ortega, no logra traducir simpatía en intención de votos con la misma efectividad que su contrincante sandinista.

    El reto de Ortega y Rizo

    Aunque Ortega y Rizo se han visto favorecidos por el efecto de sus partidos, tendrán que buscar cómo contrarrestar la opinión desfavorable que cargan a pesar de su tendencia positiva en la opinión pública.

    La operación parece complicada si se considera que a pesar de que Ortega tiene un 30 por ciento de opinión favorable, tiene sobre sus espaldas un 53 por ciento de opinión desfavorable y en el caso de Rizo, su pequeño 27 por ciento tendrá que batallar contra el 44 por ciento de opiniones negativas.

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