África con mal augurio

Berlín/ Afp Si el futbol del continente negro no despierta pronto, corre peligro de convertirse en convidado de piedra en su propia casa, cuando en 2010 se juegue la Copa del Mundo en Sudáfrica. La selección africana que más lejos llegó en este Mundial de Alemania 2006 fue la de Ghana, que ha sorprendido en […]

Berlín/ Afp

Si el futbol del continente negro no despierta pronto, corre peligro de convertirse en convidado de piedra en su propia casa, cuando en 2010 se juegue la Copa del Mundo en Sudáfrica.

La selección africana que más lejos llegó en este Mundial de Alemania 2006 fue la de Ghana, que ha sorprendido en la última década por su crecimiento y maduración, pero demostró que le falta mucho para meterse en la élite.

Un atenuante para las ‘Estrellas Negras’ fue que le tocó nada menos que ‘la llave de la muerte en octavos de final’, contra Brasil, un ultra favorito que hasta se da el lujo de ganar algunos partidos casi caminando.

Es tanto el potencial de los Ronaldo, Ronaldinho, Kaká y Adriano que hasta para el más pintado hubiese sido un muro insalvable.

Pero no es el caso, porque tampoco alcanza que sean los ghaneses los únicos hoy en día en toda África que tengan una selección más o menos competitiva.

“Ahora representamos a Ghana y a África”, había declarado el capitán ghanés Stephen Appiah, al mencionar el orgullo por la actuación de su escuadra.

Pero la ilusión se vino abajo como un castillo de naipes y no pudieron siquiera igualar la hazaña de Camerún en el Mundial Italia 1990 y la de Senegal en Japón y Corea del Sur 2002, al alcanzar ambos los cuartos de final.

La triste realidad es que tal vez el mejor jugador africano de todos los tiempos, el camerunés Samuel Eto’o, se quedó afuera en la fase eliminatoria junto con su alicaída selección y no hay nada nuevo bajo el sol.

“Un equipo africano ganará algún día la Copa del Mundo. Y eso será antes de la finalización del siglo XX”, había vaticinado ‘O rei’ Pelé en el Mundial de México 1986, pero el vaticinio no se cumple ni siquiera en el siglo XXI.

Los tiempos del Camerún de Roger Milla, que tumbó a la orgullosa Argentina en el partido inaugural del ‘Mondiale’ italiano, o los de la Nigeria de Kanu, parecen fotos amarillentas del pasado.

Los nigerianos habían formado un equipo de ensueño con Kanu, Amounike y compañía en los Juegos Olímpicos Atlanta 1996.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí