( LA PRENSA/B.PICADO FOTO ARTE/L.GONZALES/Modelo: Engel Rojas.)

Juegos que desaparecen

La invasión de las tecnologías ha dejado a un lado los tradicionales juegos de patio. Hace unas décadas era común escuchar las carcajadas de los niños que caían de rodillas frente a la rayuela o aquellos que caían brincando cuerdas Una tiza, algunas fichas y ganas de saltar es lo necesario para jugar “la rayuela”. […]

  • La invasión de las tecnologías ha dejado a un lado los tradicionales juegos de patio. Hace unas décadas era común escuchar las carcajadas de los niños que caían de rodillas frente a la rayuela o aquellos que caían brincando cuerdas

Una tiza, algunas fichas y ganas de saltar es lo necesario para jugar “la rayuela”. Las técnicas son sencillas; buena puntería y equilibrio al saltar y además no requiere de inversión económica, sólo de energía física. Así como este juego, existen otros que están siendo desplazados por las nuevas opciones de entretenimiento que ofrece la tecnología.

Ver a los niños en las calles saltando, riendo y corriendo, uno tras otro, era común, pero hace unas décadas. Hoy es sorprendente lograr apreciarlo. Las causas pueden ser tecnología o cambio de cultura.

Los videojuegos actualmente son la sensación en los infantes, y han desplazados al “pegue congelado”, “Nerón Nerón”, “arriba”, “el escondite”, “macho parado”, entre otros juegos, que promovían la interacción con niños y la igualdad de género, porque a pesar de que las niñas siempre han jugado con muñecas, no era insólito ver a varias corriendo detrás de un varoncito para ganar la jugada.

Según el psicólogo Braulio Reyes, asesor del Centro de Protección del Niño Carmen Castro Padilla, los juegos de patio o de calle son una de forma de entretenimiento sano. “Lo importante radica en la interacción de los niños con otros, ya que a través de esto se logra que el menor desarrolle sus habilidades físicas a través de los movimientos, además crean una cultura de compartir emociones y experiencias con los demás, sobre todo porque no son juegos individuales”, afirma Reyes, quien destaca que practicar este tipo de juegos logra que los niños se desarrollen en gran parte en el aspecto social, de ahí depende de cierta manera su desenvolvimiento en la adolescencia y juventud.

Tradición versus tecnología

A pesar de todas las ventajas que tiene practicar un juego tradicional, la costumbre se continúa perdiendo, ya que el mundo tecnológico está apoderándose de los gustos de los infantes. Como muestra están los videojuegos.

“El entretenimiento que ofrecen las tecnologías influye en los menores en relación al tipo de videojuego que se use. Por ejemplo si son de peleas, guerras o matanza, pueden crear un cambio de comportamiento en el menor, lo que se diferencia de los tradicionales juegos infantiles donde se logra integración e igualdad. En los videojuegos se pueden crear diferencias y superioridades en cuanto a la competencia por el mejor vídeo o juguete electrónico, lo que marca grandes diferencias en los infantes”, afirma Reyes.

Por su parte, organismos que trabajan en pro de la niñez promueven la participación de los menores en juegos de patio. La Fundación Puntos de Encuentro en su publicación La Boletina, siempre hace énfasis en que jugar es muy importante no sólo para los niños sino para todas las personas, independientemente de la edad.

Para ello, unas de las ventajas de jugar con más niños es que se adquiere experiencia en la relación con las demás personas, además del manejo de normas y reglas, se aprende a resolver problemas y se desarrolla la creatividad. También jugando, muchas veces, se provoca la risa y ésta es importante para sentirse bien de ánimo y de salud, ya que la risa ayuda a liberar el estrés y la ansiedad acumulada, que aunque sean menores los que juegan necesitan liberar energías que los deprimen y los deprimen a temprana edad.

La Rayuela

“La rayuela” es un juego típico infantil llamado también “luche” en Chile, “tejo” en España, “golosa” o “tángara” en Colombia. El nombre no sólo varia entre países, sino incluso entre localidades; así por ejemplo, en Sevilla se denomina “picarona”.

En el suelo se dibuja una plataforma con diversas categorías, en forma de muñeco. La partida comienza cuando el primer jugador tira un tejo en la primera división trazada en el suelo. Luego, debe saltar en un pie hacia dicha categoría, recoger el tejo siempre en un pie y volver hacia la partida. Si lo consigue, intentará con la segunda categoría; si no, cederá su turno.

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