- En julio de 1931, el presidente Moncada decretó que los terrenos conocidos como Campo Bruce, se lotificaran para donarlos a obreros jefes de familia, damnificados del terremoto ocurrido en el mes de marzo. Como quedaba fuera de Managua, pasaron varios años para que llegara la energía eléctrica y el agua potable. Frecuentemente se inundaba por las corrientes que bajaban de las Sierras de Santo Domingo, el último aluvión fue en octubre de 1954. Un descendiente de las familias fundadoras fue el doctor Clemente Guido Chávez
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Ver Infografia > El Martes Santo, día 31 de marzo de 1931, a mediados de la mañana, Managua fue destruida por un violento terremoto, causando muerte y destrucción. Paradójicamente, de la tragedia nació el barrio Campo Bruce, en julio de 1931.
Managua, a pesar de ser desde 1852 la capital de Nicaragua, era todavía en 1931 una ciudad de pocas calles y avenidas, la mayoría de tierra. La principal arteria venía del norte, desde el Parque Central que ocupaba parte de la plaza, esa avenida primero se llamó del Rastro que quedaba donde fue El Hormiguero, frente a la Vicepresidencia de la República, luego fue la Central, José Dolores Estrada y Roosevelt.
Hacia el oriente las casas que había estaban a lo largo de los caminos hacia Masaya, las Sierras de Santo Domingo y Esquipulas, que se juntaban en el llamado Gancho de Caminos, situado en el mismo lugar donde está ahora, donde quedaba un gran terreno conocido como Campo Bruce, por Thomas G. Bruce, un marinero norteamericano muerto en Nicaragua. El lugar quedaba fuera de la ciudad, una de las pocas construcciones en las cercanías era el Hospital Bautista.
DESPUéS DEL TERREMOTO
Ante la situación caótica que padecía la población de Managua, similar a la del terremoto de 1972, en especial la gente pobre, las Cámaras del Senado y Diputados decretaron autorizar al Poder Ejecutivo para que en el lugar conocido como Campo Bruce, en el lugar más conveniente se tomara un lote de 32 manzanas, se dispuso que en caso no hubiera terreno nacional, se expropiara lo que fuera necesario mediante pago.
El decreto fue aprobado por los diputados con fecha dos de julio, el tres por los senadores y el seis se firmó el Ejecútese, en la Casa Presidencial, en Managua, rubricando el presidente José María Moncada y el ministro de Fomento por la ley, Fernando Córdoba. Se publicó en La Gaceta, número 149, del sábado 18 de julio de 1931. Conforme el decreto, se donaría a cada obrero, jefe de familia, un lote de 30 metros por lado para construir una casa de habitación.
Las cuadras serían de 60 metros por lado y se dejaría una para construir un parque que se llamaría Maestro Gabriel Morales. Nunca se hizo. Entre las condiciones de la donación estaba que la casa no se podía arrendar ni enajenar por ningún título y que a partir de la entrega del documento de traspaso, en un término de dos años, se construyeran las casas. Sin embargo, después de recibir los títulos, muchos vendieron los terrenos.
Como condición indispensable, el obrero tenía que ser jefe de familia, nacionalidad nicaragüense. Con fecha 21 de julio de 1931, el gobierno presidido por el general Moncada Tapia y su ministro de Fomento, Antonio Flores V., aprobó los planos de los terrenos conocidos como Campo Bruce, para que se procediera a la urbanización. La casa que podría ser de madera, debía levantarse en el centro del lote, rodeada de jardines, dedicando una parte del terreno a labores de horticultura.
Otro detalle interesante era de que a partir de la fecha del documento de traspaso, el interesado debía mantener siempre limpio y sin hierbas el terreno. Otros requisitos eran: ser trabajador y tener necesidad del terreno, llevar buena conducta, cumplimiento estricto de todas las obligaciones como buen padre de familia en tiempos anteriores a la solicitud. El reglamento para la obtención de los terrenos fue aprobado el 27 de julio de 1933, publicado en La Gaceta número 160, del viernes 31 de julio.
El terremoto había dejado a miles de ciudadanos sin techo, pero a pesar de que los terrenos de Campo Bruce eran donados no fue poblado de inmediato. Quedaba fuera de Managua, no había servicios telegráficos, para colmo las correntadas que bajaban de las Sierras de Santo Domingo dejaban aislado el barrio, impidiendo que llegaran los coches, el medio más popular de movilización.
Todavía para 1942 muchos lotes estaban vacíos y había grandes solares montosos por donde pasaban los cauces que llevaban las aguas hasta el lago Xolotlán. Así lo revela una escritura extendida en enero de 1942, a nombre de Benito Campo, de oficio albañil. Aparecen en las escrituras los nombres de los abogados y notarios Ignacio Miranda e Iván Argüello Gil.
LOS FUNDADORES
En el año 1991, Clemente Guido Martínez, entonces director general de Cultura, Historia y Turismo de la Alcaldía de Managua, descendiente de una de las familias fundadoras de Campo Bruce, publicó un interesante estudio histórico del barrio, realizado por la licenciada Marcia Traña Galeano. Quince años después, nuevamente con el licenciado Guido Martínez actualizamos más datos, muchos similares a los de aquella publicación.
Logramos establecer que pese a la condición de no vender el lote recibido en calidad de donación, muchos de los obreros que lo recibieron lo vendieron a personas más pudientes, en pocos años los residentes no correspondieron a la razón social del proyecto, igual que los beneficios de la colonia del Periodista han sido en muchos casos para personas que no pertenecen a este gremio.
En realidad era un barrio aislado. Para las fiestas agostinas estaba como única diversión la Plaza del Caimito, donde en la década de 1950 se construyó el Instituto Ramírez Goyena. Hasta allí los pobladores de Campo Bruce acudían a las corridas de toros y otros espectáculos como circos, llamados también maromas. Entre los fundadores más conocidos se recuerda a don Nicolás Arróliga, quien vivió cerca de la iglesia de San Nicolás de Tolentino, él promovió la construcción de la primera iglesia católica que fue dedicada a San Gabriel.
En 1933 llegó a Campo Bruce don Alberto Bonilla Pérez y su esposa, doña Francisca Muñoz. En el barrio nacieron Gladys, Nidia, Alberto, Numan, Hulda y Lazlo (ya fallecido). Doña Gladys en 1966 fundó la Escuela Politécnica de Comercio, después de 40 años de funcionar se convirtió en Universidad Técnica de Comercio, en ella se imparten las carreras de Contabilidad Pública y Finanzas. Actualmente Hulda es la Administradora Docente de la Escuela Politécnica y Alberto fundó la farmacia Bonvalle.
La familia Chávez fue también de las primeras que habitaron el barrio. Doña María del Carmen Chávez tuvo tres hijos: Olga María y Clemente (fallecidos) y Oscar. El segundo fue conocido y respetado médico y político al que dedicamos espacio aparte. Doña Josefa Isabel Chávez, hermana de doña María del Carmen, vino a Campo Bruce en 1934, tuvo cuatro hijos: Douglas Adolfo y Gloria Esperanza (fallecidos), Emelina y Luis. Doña Emelina fundó en 1973 una pulpería que es un punto de referencia en el barrio.
Don Clemente de Jesús Pallaviccini Romero era originario de Chinandega, nació en 1912. Muy joven emigró a Managua, donde conoció a María A. Padilla Pérez, con quien se casó en 1933. Durante muchos años fue un conocido y popular cochero (llamados también aurigas). Procrearon doce hijos de los que sobreviven seis.
Don Clemente con su trabajo de cochero logró prosperidad económica, llegó a poseer un destace de cerdos, pulpería, venta de comida y estanco donde expendía aguardiente (guarón), famoso por sus bocas de chicharrón. Cuando la imagen de Santo Domingo venía de las Sierras de Managua, el 1 de agosto, hacía una “parada” en su casa, celebrando con cohetes y cargacerradas, repartiendo chicharrones, fritos, roscas bañadas; era una “parada” rumbera, decía la gente, junto con las de otro vecino, don Carlos Rostrán. Don Clemente falleció en 1961.
Otro viejo poblador fue don Humberto Montiel Flores y su esposa doña Ana María Lovo. Él fue telegrafista cuando el servicio estaba militarizado, con el cargo de teniente de servicio en Casa Presidencial. Procrearon a Juan José y Eliseo, fallecidos; Agustín (vive en Los Ángeles, California), Abraham (en El Viejo, Chinandega) y Humberto que reside en Campo Bruce, en el mismo lote que heredó de su padre, vecino del otro lote que recibió su hermano Juan José y que habita su viuda, doña Lilliam Rocha de Montiel.
Don Juan José Montiel Lovo fue el telegrafista de Campo Bruce por muchos años, falleció ejerciendo esa labor en 1972. Con su esposa sirvieron al vecindario cuando el telégrafo quedaba de donde es la iglesia de San Nicolás de Tolentino media cuadra arriba, había entonces cuatro mensajeros, dos telegrafistas y dos telefonistas, trabajando turnos de 24 horas, dando los servicios de telefonía, telegrafía, venta de sellos postales, entregaban y recibían cartas y telegramas. El matrimonio Montiel-Rocha procreó a Juan José, Auxiliadora, Eliseo y Brenda.
También figuran entre los primeros pobladores: Augusto Benicio Campos Silva e Isabel Vargas Villanueva de Campos, María Magdalena Collado Tercero, Carlos Manuel Campos y Cleotilde Morgan, la familia Corrales, Augusto Bojorge y Concha Chévez, la familia Luna, los Payán, Anselmo Araica Vargas, Guillermo Silva y Concepción Díaz, Juan de Dios Vidoña y Leonor Aguinaga, Justo Pastor Hernández y Josefina Lindo, Felipe Real, Agustín Herrera, Guadalupe Cornejo, Alfonso Gutiérrez López y Graciela de Gutiérrez, la familia Rocha, Petronila García Gaitán, Adela Silva. La familia de Pastor Jirón Sánchez, los Cachotes, de Samuel Díaz, Ocampo, de Dolores Alegría.
UN LENTO PROGRESO
Como el barrio quedaba fuera del área urbana de Managua, el progreso fue lento. Comenzaba desde donde está la gasolinera Shell que le decían la punta de plancha, hacia el sur tomaba el camino a Santo Domingo bordeando la calle que viene de donde fue el cine Salinas a la radial Santo Domingo. El gran problema del barrio eran las correntadas que bajaban de las Sierras y que rebasaban los cauces.
Según relata la licenciada Marcia Traña Galeano, en la década de 1940 se instaló la energía eléctrica y se puso el alumbrado público, a inicios de 1950 ya había servicio domiciliar. Igual pasó con el agua potable, algunos vecinos abrieron pozos y vendían el agua a cinco centavos la lata. En 1950 se comenzaron a instalar las primeras cañerías. Para transportarse muchos usaban carretas, en el barrio vivían varios cocheros. La primera ruta de transporte público la puso don Guillermo Navas Juárez y era de Campo Bruce al Mercado Central. Don Manuel Alfaro puso otra que iba del barrio al Mercado San Miguel y El Calvario.
La familia Santamaría tuvo otra empresa de buses, costaba el pasaje diez centavos. A falta de médicos hubo conocidos curanderos, como Domingo “Carne Asada” Gutiérrez que llegaba desde el barrio Buenos Aires, tambien Fausto Rodríguez. Un sobador famoso fue Carmen Palacios. Respetada partera fue doña Carmen Obando. Un médico que prestó valiosos servicios fue el doctor Jorge Pixley, uno de los fundadores del Hospital Bautista. Uno de los barberos más populares fue don Manuel Alegría Romero.
PRIMERAS IGLESIAS
Desde su fundación, el barrio Campo Bruce erigió una modesta construcción dedicada a San Gabriel, el encargado fue don Nicolas Arróliga. En el terremoto de diciembre de 1972 fue seriamente dañada, se reconstruyó y recibió el nombre que tiene en la actualidad, de San Nicolás de Tolentino. El primer sacerdote fue monseñor F. Ríos, originario de Matagalpa y ya fallecido. El actual es monseñor Eyleen Castro Rodríguez, vicario de Educación de la Arquidiócesis de Managua. Las principales festividades religiosas son las del Señor de Esquipulas que viene en enero desde el poblado del mismo nombre, también la de “el mocito”, nombre que dan a la réplica de la imagen de Santo Domingo, ésta es en julio, más reciente la de la Virgen de Guadalupe.
En 1947, en la casa de don Esteban Gutiérrez, miembro de la primera Iglesia bautista de Managua, se inició el campo misionero Eben-Ezer. Luego comenzaron a visitar los barrios Campo Bruce y Riguero. En 1958 el reverendo José Ruiz aumentó las visitas y el 27 de febrero de 1960 se organizó la Cuarta Iglesia Bautista Eben-Ezer, luego se construyó su templo. Otros pastores que ha tenido son Julio Blanco, Antonio Argueta, Luis Sepúlveda y Rudy Gutiérrez.
Han pasado 75 años de la fundación del barrio Campo Bruce. Sólo el recuerdo queda de los solares divididos por cercas de alambres de púas y matas de piñuela, con excusados al fondo del patio y árboles frutales. Los viejos puntos de referencia se unen a los nuevos que le dan su identidad al barrio: La Caimana, las iglesias de San Nicolás de Tolentino y Eben-Ezer, donde fue la ladrillería San Pablo, el Cine Salinas, el bar Los Rostros, el Molino de doña Olga, la Escuela Politécnica y la venta de doña Emelina.
Como hace tantos años cuando las famosas “paradas” donde Clemente Pallaviccini Romero o Carlos Rostrán, el barrio Campo Bruce espera a Santo Domingo en El Gancho de Caminos, con el estallido de las bombas que recuerdan a la Carmen Aguirre, la popular Caimana.