MéXICO/ AP
Unas 10,000 personas marcharon el sábado en silencio hasta la Basílica de Guadalupe y oraron por la paz y la unidad durante las elecciones presidenciales del 2 de julio.
Vestidos de blanco y portando imágenes de Jesucristo y de la Virgen de Guadalupe, de piel morena, los asistentes al famoso templo en la ciudad de México dijeron tener esperanza de que una campaña negativa llena de descalificaciones entre los candidatos no derive en confrontaciones en las urnas.
Diego Vilchis, uno de los marchistas, consideró que podría haber algo de miedo en algunos momentos por la forma en que se han desarrollado las campañas.
Las encuestas muestran un virtual empate entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática, y el conservador Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional, al cual pertenece el presidente Vicente Fox.
Calderón dice que López Obrador es un demagogo populista que gastaría tanto que hundiría a México en una crisis, y el candidato del PRD afirma que su rival del PAN es un títere de los ricos y poderosos.
En una misa después de la marcha, el cardenal Norberto Rivera exhortó a los fieles a evitar cualquier provocación de violencia el día de las elecciones.
El prelado indicó que, si uno vive en el espíritu de Jesús, no escuchará la voz de los que promueven el desacuerdo, la violencia y el odio entre los mexicanos.