Flores, peluches y chocolates salvan a muchos olvidadizos que a última hora recuerdan el cumpleaños de su novia. Pero ¿qué hacer cuando no hay el tiempo para ir a una tienda? Un grupo de jóvenes venezolanos vio en eso una oportunidad y con 50 mil dólares lanzaron en 2000 Apuros.com, tienda virtual venezolana que vende regalos para desmemoriados. Con la promesa de entregar los productos a tiempo y a un precio menor que en las tiendas físicas, se ganaron un nicho. Al comienzo apuntaron a los ejecutivos con buen sueldo, pero la demanda de los segmentos más bajos creció más. Incluso la de venezolanos emigrados que envían regalos a familiares en Venezuela, que hoy representan el 50 por ciento de sus clientes.
Hoy la firma ofrece más de 2,000 ítems. “Cada mes colocamos productos y categorías nuevas y, si no funcionan, las eliminamos”, dice Luis Pérez, gerente general. También subsidian los costos de despacho. “Nos cuesta, pero ganamos un cliente”.
La estrategia ha resultado y Apuros.com mantiene un crecimiento anual de ciento por ciento. Y ha dejado de ser una tienda para olvidadizos, para ser la tienda virtual de regalos preferida en tierras llaneras.