Los hinchas franceses aparecieron tímidamente y pasaron casi desapercibidos en los partidos de su selección en el Mundial-2006 de futbol en Alemania, muy por debajo de los ruidosos argentinos, mexicanos, ingleses, holandeses y suizos.
Tras el partido frente a Suiza (0-0), el 15 de junio, el presidente de la Federación Francesa de Futbol (FFF), Jean-Pierre Escalettes, se sorprendió de la imponente presencia suiza en el estadio de Stuttgart, vestido casi completamente del rojo de la “Nati”, que ocultaron a los hinchas “Blues”.
Los hinchas galos parecen quedar reducidos a un equipo de poco peso frente al inglés, apoyado por unos 100,000 fanáticos que oficialmente se esperan en Alemania. Y los franceses no enarbolan su bandera tricolor tan alto como lo hacen sus vecinos del otro lado del Canal de la Mancha con su bandera blanca con la cruz de Saint-George o con la casaca de los Bekcham boys.
Usualmente vestidos de “civil”, los hinchas galos hacen escuchar menos fuerte que de costumbre el “Allez les Bleus” en las tribunas, que contra Corea del Sur encima fue tapado constantemente por el grito “¡Dae han min kuk!” de los aficionados surcoreanos.