(LA PRENSA/AP)

Pelé

“No hay realmente un favorito. Todo el mundo aprendió ya a jugar al futbol. Vamos a tener muchas sorpresas”. Campeón del mundo, en 1958, 62 y 70. Para recordar Brasil sigue mostrando un juego estupendo, distinto al de los demás y absolutamente inimitable. En cada una de las líneas tiene un jugador desequilibrante. Varios equipos […]

“No hay realmente un favorito. Todo el mundo aprendió ya a jugar al futbol. Vamos a tener muchas sorpresas”.

Campeón del mundo, en 1958, 62 y 70.

Para recordar

Brasil sigue mostrando un juego estupendo, distinto al de los demás y absolutamente inimitable. En cada una de las líneas tiene un jugador desequilibrante.

Varios equipos han demostrado un temple envidiable, que también debe ser apreciado por los espectadores. México, Argentina y Paraguay son claros exponentes de este temperamento latinoamericano. Juegan con los dientes apretados.

Es un placer ver cómo los equipos africanos han evolucionado. Los jugadores poseen cualidades físicas que no se repiten en otras selecciones. Están aprendiendo.

Para olvidar

Hay equipos que se olvidan de que la gracia del futbol es el gol. Esperan demasiado el momento de contragolpear y los partidos se vuelven aburridos. Esta fiesta se da cada 4 años. Hay que arriesgar más.

Siento que los árbitros cuidan más a determinados equipos. No importa si son los más poderosos o no, pero tienen cierta dualidad de criterio que me resulta muy extraña.

Me gustaría borrar esos golpes desleales que vemos una y otra vez. Ahora hay más cámaras y es terrible ver cómo colegas no dudan en golpear a los otros.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí