- Suizos todavía no aseguran su boleto a la siguiente ronda
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TOGO VENCIDO 2-0 EN PARTIDO INTENSO
Suiza, que desde 1966 sólo ha estado presente en la Copa Mundial de 1994, derrotó a Togo con una falsa amplitud 2-0, y ahora con 4 puntos, encabeza el Grupo G junto a Corea del Sur, inyectándole suficiente suspenso al duelo que sostendrán el próximo sábado en Hanover.
Pese a tener sólo dos puntos consecuencia de dos amargos empates, Francia vive, y olvidándose de aquel toque de distinción que lo llevó al trono de Europa y ganar la Copa Mundial, concentra ahora esfuerzos para batallar como un equipo de obreros frente al incómodo Togo, dueño de una gran vitalidad y temible rapidez, capaz de fabricar múltiples complicaciones.
Ayer, en la derrota frente a Suiza, Togo tuvo que tragarse el engavetamiento de dos posibles penales, y fue víctima de dos jugadas fulgurantes, una coronada por ese dinámico, incisivo y efectivo delantero, Alexander Frei, quien juega en el Rennes de Francia, a los 16 minutos, y la otra, realizada por Tranquilo Barnetta, del Bayer Leverkussen alemán, a los 88 minutos.
Mientras los africanos merecían mejor suerte, los suizos sobrevivieron bajo presión movilizándose con prontitud, pero sujetándose a un ordenamiento que les permitía no ser desorientados por la velocidad de hombres tan incontrolables como Emanuel Adebayor, el atacante del Arsenal de Inglaterra, y Kader Mohammed, incansables con sus penetraciones, persiguiendo balones en profundidad y buscando posiciones en el área para recibir y disparar.
El primer gol suizo se estructuró con una descolgada de Ludovic Magnin por la banda izquierda, quien envió un cetro interceptado por Phillipe Senderos, y colocado en las narices del arquero Agassa, para el remate de Frei.
Sobre ese gol, cabalgó el equipo suizo manejando la presión a que era sometido, hasta que en las postrimerías, cuando los pulmones se irrigaban, quedaba muy poco en las piernas y escaseaban las municiones, Barnetta hizo vibrar un poste con la pelota penetrando en brusca diagonal, estableciendo el 2-0.
Con dos juegos pendientes, Francia-Togo y Suiza-Corea del Sur, hay diferentes variantes, todas intranquilizantes para los tres equipos en conflicto con Togo ya eliminado.
El triple empate se ve viable, y se produciría de ganarle Francia a Togo y empatar Suiza y Corea. De ocurrir eso, Francia, Suiza y Corea terminarían con 5 puntos, siendo necesario ir a la diferencia de goles. Limitado a un gol en dos juegos, Francia necesita imponerse por un par de goles a Togo.
Corea tiene 3 goles a favor y 2 en contra, en tanto Suiza con 2 anotados sin permitir, se encuentra en ventaja.
Si hay un triunfador entre Corea y Suiza, éste clasifica automáticamente con 7 puntos, y Francia, venciendo a Togo por cualquier margen, sería segundo con un total de 5.
Un nuevo empate francés, equivale a morir en calzoneta en el Estadio de Colonia, porque limitaría al equipo de Domenech, a sólo 3 puntos.
¿Se imaginan eso? Francia eliminada por segunda copa consecutiva antes de los octavos de final.
Esa intriga, se mueve danzando frente a nuestras narices.