CORRESPONSAL / GRANADA
Cuarenta niñas, niños y adolescentes que vagan por las calles de Granada tienen un nuevo centro donde recrearse lejos de las drogas y educarse para un mejor futuro, gracias a la construcción del centro para niños en riesgo Jesús Amigo, que inauguró el obispo Bernardo Hombach, promotor de esta nueva obra en la ciudad.
Verania Brähler, coordinadora del proyecto, explicó que el objetivo del centro es ofrecer a los niños y jóvenes un lugar donde puedan pasar el día en un ambiente sano y seguro.
“Aquí nos divertimos, nos ayudan con las tareas, comemos y jugamos y no andamos en la calle para que no nos pase nada malo ni nos metamos en las drogas”, compartió Luis Carlos Fernández, de 12 años, uno de los niños beneficiados, originario del barrio La Sabaneta.
DONACIÓN INTERNACIONAL
Brähler indicó que el centro llamado Casa Santa Teresita funcionaba desde el año pasado en un edifico cercano a Catedral, pero en enero de este año se construyó el edificio, ubicado a 400 metros de la Alcaldía de Granada, en calle El Caimito.
Monseñor Hombach detalló que el centro fue construido con 20 mil dólares que donó Valerio Weckebrouk, un sacerdote belga, y además con 8 mil dólares de la Embajada de Alemania, su país natal, y de la Fundación Americana Nicaragüense (ANF, por sus siglas en inglés).
Durante la inauguración de la obra, el Obispo señaló la importancia de recibir a los niños y “atenderlos para demostrarles el amor que Dios tiene con todos nosotros porque para Él no existe eso de la basura humana, como a veces se llama a los niños o indigentes de la calle”.
Este centro es el segundo construido por el sacerdote alemán en Nicaragua. En 1998, cuando fue Obispo de Chontales, construyó un centro similar en Juigalpa, donde hoy la parroquia atiende a más de 50 muchachos que se encuentran en situación de riesgo.