A Vicente y Lorenzo
Juega con la tierra
como con una pelota,
báilala,
estréllala,
reviéntala;
no es sino eso la tierra,
tú en el jardín
mi guardavalla, mi espantapájaros,
mi Atila, mi niño,
la tierra entre tus pies
gira como nunca
prodigiosamente bella.
(De: Valses y Otras Falsas Confesiones)