SYDNEY/AFP
Los australianos se han vuelto “locos por el futbol” tras la victoria de los “Socceroos” por 3 a 1 ante Japón en el Mundial de futbol, pero para la mayoría de ellos el balón esférico continúa siendo un objeto extraño.
A diferencia de la mayoría de los países del planeta, el futbol no domina la cultura deportiva de Australia. El país tiene mucha más pasión por el “football australian rules” (reglas australianas), un deporte a mitad de camino entre el rugby y el football americano, inclusive por el propio rugby, que por el “soccer”, que empieza a ganar adeptos. Pero el verdadero “deporte nacional” es el cricket.
Inclusive, los australianos no tienen muy claro cómo denominar al futbol como se entiende en Europa o América Latina. Durante mucho tiempo lo llamaron “soccer” como en Estados Unidos, puesto que la palabra football está reservada a una versión más popular del deporte del balón oval.
El suceso de los “Socceroos” en Alemania, que marcaron tres goles en los últimos minutos a Japón, convirtió de golpe a todo el país a la religión del futbol, y por doquier las pantallas gigantes reproducían las imágenes de la victoria.
Inclusive, el Primer Ministro John Howard, quien se define a sí mismo como un “forofo del cricket”, saludó el desempeño del equipo, que cautivó a millones de australianos. Una reciente encuesta entre 1,200 fanáticos del deporte arrojó que la Copa del mundo de futbol es el segundo trofeo más codiciado, después del correspondiente al torneo de cricket de los Ashes, que enfrenta cada dos años a Australia e Inglaterra.