- Nicaragua y Costa Rica realizan en Granada VII Encuentro Binacional de Migración
CORRESPONSAL / GRANADA
La trata y explotación sexual comercial es un mal que está creciendo en las sociedades centroamericanas y la situación de Nicaragua y Costa Rica es parte de este panorama que sus instituciones quieren cambiar tomadas de las manos.
Con esta meta trazada a través de una lista de acuerdos para la protección de los infantes, pretende concluir hoy en Granada el VII Encuentro Binacional de Migración entre Nicaragua y Costa Rica, iniciado ayer con el objetivo de promover el respeto de los derechos de las niñas, niños y adolescentes frente a los abusos sexuales y situaciones de riesgo social en ambos países.
El taller, auspiciado por el organismo canadiense Save the Children, fue inaugurado por el obispo de la Diócesis de Granada y presidente de la Comisión Episcopal de Movilidad Humana, Bernardo Hombach, quien advirtió que urge concretizar soluciones para este problema social que afecta principalmente a los más pequeños.
Según Rosamaría Sánchez, representante de Save the Children, los menores de la región centroamericana se encuentran en un estado de “vulnerabilidad crítica”, debido a la enorme brecha socioeconómica interna, la pobreza, la exclusión de minorías y el incremento de la explotación sexual comercial.
Sánchez asegura que los llamados polos de desarrollo son muchas veces polos de explotación, porque es en las ciudades más prósperas o con potencial turístico o industrial donde la trata y explotación sexual comercial de menores ocurre con más frecuencia.
Marcia Ramírez, del Ministerio de la Familia (Mifamilia, de Nicaragua) y Marcela Montero, del Patronato Nacional de la Infancia (Pani, de Costa Rica), sostienen, según diagnósticos realizados en sus países, que los niños más vulnerables son los pobres, analfabetas, violados o agredidos en sus hogares.