- Oficina diplomática pasó ocho días sin energía
LA HABANA/AFP
A cinco meses de que una gigantesca pantalla se encendiera en la misión de Washington en La Habana con mensajes contra el gobierno de Fidel Castro, Cuba y Estados Unidos se enfrascaron en un nuevo choque diplomático, esta vez porque a esa oficina le faltaba el agua y la luz.
El servicio de electricidad fue restablecido al mediodía del martes en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA) tras haber permanecido cortado desde el 5 de junio, aseguró a la AFP un funcionario de la misión diplomática.
A primera hora de la mañana se había conocido la posición oficial de Cuba, que, en un editorial publicado en el diario Granma, acusó a Estados Unidos de mentir “descaradamente” al afirmar que los cortes de electricidad y agua eran premeditados.
La Habana asegura que esas denuncias son un “pretexto” para romper los mínimos vínculos diplomáticos que mantienen ambos países, con oficinas de intereses desde 1974, así como acuerdos migratorios y de venta de alimentos.
“Cuba puede prescindir tranquilamente” de la SINA y “no derramaría una sola lágrima por su partida”, señala el editorial, según el cual hubo averías eléctricas en toda la isla “debido a la desfavorable situación meteorológica”.
No hubo agua también
No obstante, en lo que calificó como “tácticas abusivas”, Washington aseguró que la electricidad le fue cortada sólo a su edificio en todo el barrio donde está ubicado, y que no hubo agua del 22 de febrero al 26 de marzo y ahora su suministro es “caprichoso”.
Según la SINA, Cuba también le ha negado el permiso para importar vehículos; contratar personal cubano para labores de mantenimiento o construcción en el edificio y denegado visas para sus funcionarios.
En los términos de esta discusión, Granma publicó que la SINA recibió 53,756 litros de gasolina en lo que va del 2006, 26,000 kw/h mensuales de electricidad, 44 metros cúbicos de hormigón premezclado, 540 metros de cabilla, 300 metros de planchuela de acero, y los contratos de 302 trabajadores cubanos.
“Este es un régimen autoritario. No es como si no controlaran la compañía de energía. Destacaría que es muy, muy extraño. (…) Es el único edificio o bloque de edificios de la cuadra que no tiene” electricidad, dijo este martes Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado.
Según el vocero de la SINA, Drew Blakeney, el gobierno cubano busca “aislar y hostigar” a la legación, en tanto que McCormack comentó que en esto tendría que ver el hecho de que la SINA trata de “suministrar información básica” a los cubanos.