- El precio del dinero, es decir las tasas de interés que paga el Sistema Financiero Nacional (SFN) por los ahorros del público, y las que cobra por los préstamos, parece haber empezado a subir, aunque de momento moderado. ¿Acelerarán su marcha a medida que se caliente el actual proceso electoral?
[/doap_box]
-
Ver Infografia > Depósitos al alza, cartera de crédito al alza y crecimiento combinado de la actividad, también al alza, aunque a paso más lento, impulsan el palpitar del Sistema Financiero Nacional (SFN) que de momento, según algunos, se muestra con confianza, quizás con algunos toques de cautela ante el desarrollo del actual proceso electoral nicaragüense.
¿Y con las tasas de interés qué está pasando? ¿Qué podría pasar en lo que resta del año cuando se caliente la contienda electoral que culminará el próximo 10 de enero con la llegada al poder del nuevo Presidente de la República?
La Federación Latinoamérica de Bancos (Felaban), que aglutina a más de 600 bancos, afirma en una reciente declaración que “las tasas de interés reflejan el costo del dinero en el mercado financiero de un país”.
Y como para no dejar dudas de lo “nervioso” que se puede poder el dinero, que en el caso nicaragüense suma casi 40 mil millones de córdobas en depósitos y más de 25 mil millones de córdobas en créditos, según el más reciente informe de la Superintendencia de Bancos (SIB), añade que las tasas están determinadas por el libre mercado e influenciadas por la estabilidad macroeconómica, jurídica y política.
En años recientes las tasas de interés, tanto pasivas como activas, es decir para los depósitos y los préstamos, respectivamente, muestran una tendencia general a la baja, aunque en promedio continúan siendo de las más altas de Centroamérica, según lo reflejan algunos de los datos del Consejo Monetario Centroamericano, una de las instituciones del sistema de la integración regional.
Durante el 2001, cuando se realizaron las elecciones nacionales más recientes y que desembocaron con la llegada al poder del actual presidente Enrique Bolaños, las tasas de interés pasivas cerraron a la baja al terminar en 9.59 por ciento en diciembre, en contraste con el 10.10 por ciento de enero.
En el otro extremo, las tasas de intereses activas comenzaron el 2001 en 16.20 por ciento, pero al término del año cerraron al alza en 17.02 por ciento.
PASIVAS AL ALZA, ACTIVAS EN RECUPERACIÓN
Durante los primeros cuatros meses del 2006 las tasas de interés, según el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, muestran un comportamiento estable.
En el período las tasas de interés pasivas pasaron de 4.80 por ciento en enero a 5.91 por ciento en abril; mientras que las tasas pasivas, aunque comenzaron el año en 10.75 por ciento, bajaron en febrero a 10.44 por ciento, y se recuperaron en abril hasta cerrar en 10.49 por ciento.
“Las tasas de los bancos comerciales se han mantenido relativamente estables. El sistema bancario tiene liquidez, mientras que los depósitos están creciendo a un buen ritmo”, valora Arana.
“¿Cómo seguirán en el futuro? Es algo que vamos a estar valorando, en especial la liquidez del sistema”, añade, aunque muy cauteloso.
No obstante, el Sistema Financiero Nacional (SFN), que emplea a poco más de 5,000 personas, está acumulando cierto grado de liquidez por ser un año electoral, como una medida de contingencia.
“Creo que todos los bancos, incluso el Gobierno, están tomando las previsiones del caso”, añade Arana sin entrar en detalles.
Pero es más seguro al confirmar que “la situación actual es muy diferente a años anteriores”.
“Hay confianza en la estabilidad macroeconómica, en el sistema financiero. No encontramos ningún patrón atípico de lo que ha sido el comportamiento del sector y nosotros continuaremos atentos para que no se afecte la salud del sistema financiero”, insiste Arana, ex Ministro de Hacienda y Crédito Público.
“Aparentemente, en el mes de abril el incremento de la tasa pasiva es mucho mayor al crecimiento de la activa, pero habría que añadir que este incremento en su mayoría fue impulsado por una mayor participación de las captaciones a plazos mayores de un año”, explica entretanto Carlos Briceño, presidente de la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp).
Y agrega: “Me gustaría añadir que a la tercera semana de mayo ya las estadísticas presentan un panorama diferente; las tasas pasivas en córdobas y en dólares regresaron a los niveles del mes de marzo 5.34 y 4.58 por ciento, respectivamente”.
A PASO MÁS LENTO
En los últimos años las tasas de interés, tanto pasivas como activas, han bajado, pero esto no quiere decir que su efecto se manifieste en más créditos a la economía, asegura el economista Róger Cerda.
“Esto ha inyectado liquidez a los bancos”, afirma, pero esta liquidez todavía no encuentra dónde ser colocada, agrega.
“No se ha traducido en la economía. Esto se refleja en la desaceleración de la economía, reflejada en los principales indicadores productivos mostrados por el Banco Central de Nicaragua (BCN)”, explica.
Según el economista, el impacto de la reducción de las tasas de interés no se ha sentido en el sector productivo, ya que el grueso del crédito está destinado al sector comercial y de servicios.
Por su parte el economista Adolfo Acevedo coincide con este planteamiento al señalar que su efecto no se ha sentido en la economía, quizás por el temor de estar al frente de un año electoral.
Según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), que a lo largo del año elabora el BCN para medir el comportamiento de 11 sectores económicos, el financiero sigue creciendo, pero a un menor ritmo.
Luego de ocupar los primeros lugares de crecimiento hasta el año pasado, el sector financiero pasó al cuarto lugar en marzo, por debajo de la pesca, la minería y el Gobierno Central.
Mientras que en marzo del 2005 la banca comercial acumulaba un crecimiento superior al 24 por ciento, bajó a marzo del 2006 a 5.3 por ciento, levemente superior al crecimiento del 5.2 por ciento del sector comercial.
PANORAMA REGIONAL
A nivel regional, según información publicada por los bancos centrales, El Salvador tiene una tasa de interés promedio pondera, es decir la media entre las pasivas y activas, del 9.02 por ciento.
En Honduras la tasa alcanza el 13.5 por ciento, el 13.73 por ciento en Guatemala, el 11.14 por ciento en Costa Rica y el 12.14 por ciento en Nicaragua.
A nivel latinoamericano destaca un informe de Liliana Rojas-Suárez, del Center for Global Development, y publicado en la página oficial de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), en diciembre del 2005, las pequeñas empresas deben enfrentar tasas de interés más altas.
“Los altos costos de monitoreo y el mayor riesgo del sector hacen que los bancos requieran de mayores garantías y colateral y cobren tasas de interés más altas a las Pyme”, sostiene el estudio: El acceso a los servicios bancarios en América Latina: Identificación de obstáculos.
Zacarías Mondragón, presidente del Consejo Nicaragüense de la Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), confirma que la Pyme, entre sus principales obstáculos, enfrentan la falta de financiamiento o el cobro de altos intereses, debido en muchos casos a la falta de los representantes del sector para presentar las garantías requeridas.
Habrá que ver si, en lo que resta de la contienda electoral, el SFN conserva su actual comportamiento, en especial sus tasas de interés: al alza las de ahorro, y más moderadas las de préstamos.